Venezuela dio inicio este miércoles a un proceso de evaluación de daños luego de los terremotos del 24 de junio. El encuentro, celebrado en Caracas con la participación de altas autoridades nacionales y representantes del Sistema de las Naciones Unidas, tuvo como eje central la implementación de la Evaluación de Necesidades Postdesastre (Pdna, por sus siglas en inglés), una herramienta global que por primera vez se aplica en el país con este nivel de despliegue institucional.
El coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, calificó la jornada como un hito en la gestión de riesgos y subrayó que este diagnóstico no solo cuantificará pérdidas materiales, sino que servirá de brújula para priorizar inversiones y políticas públicas en los próximos años.
«No estamos ante un simple censo de grietas o edificios afectados. Estamos construyendo la base de datos más rigurosa que permitirá tomar decisiones con evidencia, enfocándonos en las comunidades más vulnerables y en la reactivación de los servicios esenciales«, afirmó el diplomático durante su intervención.
El evento contó con la presencia de delegados de múltiples organismos multilaterales que han manifestado su respaldo al plan de restauración. Entre ellos, el Banco Mundial, la Unión Europea, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) enviaron equipos técnicos que trabajarán de forma articulada con contrapartes venezolanas durante las próximas ocho semanas.
Rampolla enfatizó que esta convergencia de actores internacionales abre un canal de diálogo renovado, que trasciende la emergencia inmediata y proyecta una cooperación estable en materia de infraestructura resiliente y adaptación al cambio climático.
Durante el taller, los especialistas presentaron los ejes metodológicos del Pdna, que abarcan desde la evaluación de viviendas y hospitales hasta el análisis del impacto en sectores productivos como el turismo, la agricultura y el comercio.
El viceministro de Gestión de Riesgos, quien participó en la mesa principal, agradeció el acompañamiento técnico y destacó que los resultados de esta evaluación serán de dominio público, con el fin de garantizar transparencia y legitimidad en la asignación de recursos.
«Este ejercicio nos devuelve la capacidad de planificar con visión de futuro, aprendiendo de las lecciones que nos dejaron los sismos y fortaleciendo nuestros sistemas de alerta temprana», expresó.
Con información de Sumarium




