La rectora de la Universidad de Carabobo (UC), Jessy Divo de Romero, alzó su voz ante la crítica situación financiera que atraviesa la casa de estudios, advirtiendo que el presupuesto asignado es insuficiente para cubrir las necesidades operativas mínimas de la institución.
Durante su intervención, la máxima autoridad ucista fue enfática al señalar que los fondos recibidos no logran sostener el funcionamiento ni siquiera de una sola facultad. «Se evidencia que el presupuesto universitario no alcanza ni siquiera para el funcionamiento de la facultad de la Universidad, y tengo que decirlo con claridad: recibimos 500.000 bolívares mensuales», puntualizó Divo de Romero.
Ante este panorama, la rectora explicó que la universidad se ha visto obligada a reinventarse para no detener su labor académica. » Todas las unidades de ingresos propios deben dedicarse a proyectos y otros mecanismos contables para poder mantener la excelencia académica, garantizar la producción intelectual acreditada y cumplir con todos los requerimientos de nuestros estudiantes», afirmó.
A pesar de las limitaciones presupuestarias, la gestión rectoral reafirma su compromiso inquebrantable con la comunidad universitaria, buscando alternativas que permitan salvaguardar la calidad educativa y el prestigio que caracteriza a la Universidad de Carabobo, a pesar de las adversidades económicas.
Autoridades de la Universidad de Carabobo expusieron detalles de la venta del inmueble Centro Comercial Majay, asegurando que dicha transacción que se efectuó con total transparencia y legalidad.
La rectora Jessy Divo de Romero estuvo acompañada por el vicerrector administrativo José Ángel Ferreira, los decanos David Rutman, José Corado, Vanessa Hurtado, Benito Hamidian, Zoraida Villegas, Belkys Donmar, José Marcano, docentes, trabajadores, obreros, representantes de gremios y estudiantes, quienes manifestaron su respaldo a la institución.
La rectora aclaró, que la Fundación Universidad de Carabobo (FundaUC) “no depende legal ni administrativamente de la UC. Posee patrimonio por medio de la autogestión y es competente para vender propiedades”.
Argumentó que el edificio fue comprado en el año 2021, pero las condiciones de infraestructura no eran óptimas, pues se encontraba deteriorado, con filtraciones y había sido desmantelado y vandalizado.
“Había un alto riesgo de pérdidas y por esa razón se vendió tras un avalúo y establecimiento del valor, siguiendo todas las medidas correspondientes”, resaltó Divo de Romero.
Recordó que, a pesar de su autonomía, la directiva de FundaUC presentó la documentación de esta operación ante las autoridades de la universidad.
La rectora señaló que no habían debatido el tema ante la opinión pública, mientras se gestionaban los trámites sugeridos por el equipo legal. Ahora continuarán con las acciones debidas ante la mencionada campaña de desprestigio a través de redes sociales y personas fuera del país que le han servido de instrumento.
“No se dejen confundir. La Universidad se respeta y estamos aquí para restablecer la verdad. Los documentos son públicos y están a disposición”, ratificó la autoridad.
Con información de Radio América




