Inicio Más Curiosidades Carroña influye sobre la ecología, las epidemias y la evolución humana

Carroña influye sobre la ecología, las epidemias y la evolución humana

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Foto: Archivo

Los cadáveres de los animales aportan información que va desde el comportamiento individual de las especies hasta la propagación de enfermedades y la contaminación ambiental. Investigadores españoles señalan que este alimento, visto como secundario, cumple una función más amplia y profunda.

¿Qué ocurre después del deceso? Un estudio internacional liderado por la Universidad de Granada sostiene que esta pregunta, ignorada durante años por las ciencias ecológicas, ayuda a comprender numerosos procesos biológicos.

El estudio, publicado en la revista Biological Reviews, sintetiza más de 20 años de avances sobre la ecología de la carroña. Los autores analizan cómo la carroña influye en la naturaleza, desde el comportamiento individual de los animales hasta el funcionamiento de los ecosistemas y la evolución del propio ser humano.

Los cadáveres animales generan puntos de concentración de nutrientes, organismos e interacciones biológicas. Según los académicos, la carroña ha sido tradicionalmente considerada un recurso secundario consumido solo por algunas especies concretas, como buitres y hienas. Sin embargo, los estudios recientes muestran que desempeña un papel mucho más amplio y profundo.

“Los cadáveres animales generan puntos de concentración de nutrientes, organismos e interacciones biológicas que influyen fuertemente en la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas terrestres y acuáticos”, explica el profesor del Departamento de Zoología de la UGR e investigador de este trabajo, Marcos Moleón.

Nueva perspectiva ecológica
Esta revisión revela que la carroña permite reinterpretar algunas ideas fundamentales en ecología. Por ejemplo, los firmantes del artículo revelan que existen numerosas formas de cooperación mutua que dan lugar a la coexistencia de las especies que compiten por la carroña.

También destacan que la carroña influye en las poblaciones de herbívoros, contribuye a la estabilidad de los ecosistemas e incluso establece conexiones con redes ecológicas tan dispares como las de polinización, mediante relaciones que van mucho más allá de quién se come a quién.

Con información de VTV