El Senado de Estados Unidos rechazó este jueves, por un estrecho margen de 49 votos en contra y 50 a favor, una moción orientada a instar al presidente Donald Trump a detener la campaña militar desplegada contra Irán.
La iniciativa, enmarcada en la Ley de Poderes de Guerra, tenía como propósito exigir el cese de las hostilidades con la República Islámica argumentando la falta de autorización explícita por parte del Congreso.
Pese al debate parlamentario, la medida poseía un alcance eminentemente simbólico, considerando la capacidad del jefe de Estado para aplicar el veto presidencial en caso de haber sido aprobada.
La votación reflejó quiebres en las líneas de ambas bancadas:
Republicanos a favor de la resolución: Tres senadores de la mayoría oficialista —Susan Collins, Lisa Murkowski y Rand Paul— sumaron sus votos a la bancada demócrata.
Demócratas en contra: El legislador opositor John Fetterman votó junto al bloque republicano, inclinando la balanza para desestimar la iniciativa.
Ausencias: El líder republicano Mitch McConnell no estuvo presente en la sesión al continuar su proceso de recuperación médica tras una caída sufrida en junio.
Reinicio de las operaciones militares y controversia legal
La votación en el Capitolio se produce en un momento de repunte en las tensiones bélicas.
Aunque Trump había ordenado el pasado viernes una pausa temporal en las incursiones aéreas para propiciar una vía de negociación, las Fuerzas Armadas estadounidenses reanudaron los ataques este miércoles como respuesta a ofensivas iraníes contra objetivos e intereses de Washington en Oriente Medio.
El conflicto armado, iniciado el pasado 28 de febrero, ha generado un intenso debate constitucional sobre las competencias del Ejecutivo.
La legislación estadounidense estipula que la Casa Blanca cuenta con un margen de 60 días para requerir la autorización del Poder Legislativo si busca mantener operaciones militares activas.
No obstante, la administración de Trump sostiene un criterio jurídico distinto: argumenta que el plazo legal se reinició en julio tras la ruptura del memorando firmado con Teherán en junio, al considerar que los enfrentamientos previos habían concluido formalmente con la tregua pactada durante el mes de abril.
Con información de El Nacional




