El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) alertó a la ciudadanía sobre el incremento de ciberdelitos y campañas de desinformación tras la emergencia generada por el doblete sísmico del pasado 24 de junio. Grupos delictivos están instrumentalizando la angustia y el estrés colectivo para cometer fraudes financieros y apropiarse de datos personales.
La advertencia fue realizada durante la emisión del programa radial En la Red, conducido por la comisaria general Yelitza Hércules y el comisario jefe Eusebio Radamés, reporte que también fue difundido a través de la cuenta oficial del Cicpc en Instagram.
Modus operandi
Según las autoridades policiales, las modalidades delictivas más detectadas en los últimos días incluyen:
- Acceso indebido a cuentas personales: Hackeo de redes sociales y telefonía móvil aprovechando el contexto de vulnerabilidad.
- Suplantación de identidad institucional: Estafadores que se hacen pasar por organismos del Estado o entidades de ayuda humanitaria para solicitar dinero o información confidencial.
“La desinformación en momentos de crisis es tan peligrosa como el delito financiero, pues genera pánico y rompe la paz social”, enfatizó el comisario Radamés durante la transmisión.
El peligro de las fake news en situaciones de emergencia
Desde el organismo policial advirtieron que la propagación de rumores no solo incrementa los niveles de ansiedad en la población afectada por los sismos, sino que entorpece las labores de rescate y prevención de los cuerpos de seguridad.
En transmisiones anteriores, el Cicpc ya había desmentido falsas cadenas que circulaban en redes sociales sobre supuestos secuestros de niños y jóvenes en el marco de la contingencia por los terremotos.
Recomendaciones para prevenir delitos informáticos
Ante esta situación, las autoridades instaron a los ciudadanos a asumir un rol activo para frenar la ola de ciberdelitos mediante las siguientes medidas:
- Verificar la información: Validar fotos, textos y audios antes de reenviarlos en grupos de mensajería.
- Consultar fuentes oficiales: Guiarse únicamente por los canales del Estado e instituciones de protección civil.
- Romper la cadena: Entender que no difundir contenidos no confirmados es una responsabilidad de seguridad y protección colectiva.
Con información de Primicia




