Equipos de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) realizan estudios geológicos y geofísicos en distintas zonas de La Guaira y Carabobo para determinar los efectos provocados por los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
En La Guaira, especialistas del organismo inspeccionaron diferentes sectores con el propósito de identificar alteraciones en el terreno relacionadas con la actividad sísmica. Entre las evidencias encontradas figuran procesos de licuación de suelos, grietas asociadas a relajación lateral y rupturas de superficie.
Luz María Rodríguez, directora del Departamento de Geología de Funvisis, explicó que algunas de las grietas identificadas pueden alcanzar entre 20 centímetros y un metro de ancho, mientras que determinadas fracturas pueden extenderse a profundidades superiores a los 150 metros.
La especialista puso como ejemplo los daños observados en Caraballeda, donde algunas viviendas presentaron hundimientos y fracturas como consecuencia de los movimientos del terreno.
Rodríguez también señaló que otro elemento que debe ser estudiado es el espesor de los sedimentos presentes en las zonas afectadas. En cuanto a las rupturas de superficie, los investigadores analizan los desplazamientos registrados y el comportamiento de las fallas, identificadas en este caso con un movimiento transcurrente dextral.
Funvisis indicó que el levantamiento de información permitirá delimitar las fisuras y grietas existentes, establecer su orientación y estudiar cómo se distribuyen a lo largo del terreno.
Rodríguez sostuvo que en algunas de estas áreas podría ser posible desarrollar nuevas construcciones, siempre que previamente se realicen los estudios técnicos correspondientes y se adopten medidas de ingeniería que permitan adecuar las edificaciones a las características del terreno y a eventuales movimientos sísmicos de gran magnitud.
Los trabajos de investigación se extendieron al estado Carabobo, específicamente al caño Alpargatón, donde el asesor del Departamento de Geología de Terremotos de Funvisis, Franck Audemard, realizó estudios cosísmicos.
El objetivo es localizar evidencias de ruptura directamente relacionadas con el terremoto. Según Audemard, estos hallazgos permitirán contrastar y fortalecer la cartografía neotectónica que Funvisis desarrolla desde 1979.
Los investigadores también evalúan efectos secundarios asociados a los movimientos sísmicos, entre ellos deslizamientos, licuación de suelos y posibles fenómenos de tsunami.
En el caño Alpargatón, el equipo identificó indicios de licuación combinados con movimientos del terreno, un fenómeno conocido como relajación lateral.
Audemard destacó que este tipo de evidencias deben ser rastreadas principalmente en zonas cercanas a cauces de ríos, desembocaduras, llanuras deltaicas, cordones costeros, planicies aluviales y otros sectores vinculados con cursos de agua.
Los estudios forman parte de las labores de evaluación de los efectos de los terremotos y buscan aportar información científica para orientar las decisiones sobre recuperación, reconstrucción y futuras obras en las zonas afectadas.
Con información de Sumarium




