El economista Luis Oliveros, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Metropolitana (Unimet), fijó posición respecto al reciente acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos, luego de que Delcy Rodríguez ofreciera algunos detalles del acuerdo .
En ese sentido, Oliveros destacó que aún faltan muchos detalles por conocer, pero que si se confirma que el pacto involucra una cifra de 100.000 millones de dólares en inversiones, esto indicaría que se trata de un «verdadero game changer» (punto que cambia las reglas de juego).
«Se empiezan a conocer más datos sobre el acuerdo petrolero entre Venezuela y los Estados Unidos. Estaríamos hablando de unos 17 proyectos, más de la mitad de esos nuevos desarrollos, bajo la figura de los CPP, con (fundamental) un horizonte de 25 años. La extracción prevista durante esos 25 años sería de unos 11.000 millones de barriles (importante: reservas no significa producción efectiva, esas reservas tienen una tasa de extracción). La meta conjunta de producción podría llegar a 1,5 millones de bd», señaló al referir declaraciones que dio Delcy Rodríguez el sábado.
Así mismo, Oliveros destacó como «un dato importante» la estimación de que el Estado venezolano recibiría cerca de 20 dólares por barril, bajo un cálculo que supone que la cesta del Brent cotice en 65 dólares por barril.
«Se debe considerar el descuento de la cesta venezolana. Si el precio promedio sube, al Estado le queda más», aclaró.
Además, remarcó: «Se habla de inversiones cercanas a 100.000 millones de dólares. Esta cifra es fundamental para entender el impacto económico del acuerdo. Todavía faltan muchos detalles por conocer y analizar, y varias de estas cifras son extraoficiales. Pero, de confirmarse, estamos ante un verdadero game changer», indicó Oliveros.
De igual forma, señaló que el mayor impacto sobre producción petrolera, exportaciones y crecimiento se sentirá en el mediano y largo plazo, pero, matizó que cree que en el corto plazo comenzará a sentirse.
Por otra parte, Oliveros mencionó que se debe tener en cuenta que las reservas petroleras de Venezuela son 300.000 millones de barriles y cuestionó cómo se pretenden explotar esas reservas.
«¿Qué porcentaje de ese número vamos a poder explotar en las circunstancias actuales?
¿Vamos a hacerle misas o terapias de psicología positiva a los pozos para que produzcan más? ¿De donde van a venir las inversiones? ¿De Pdvsa o del exterior?», preguntó.
Y siguió: «Siempre se habló de la necesidad de la inversión extranjera en la industria petrolera y en general en la economía venezolana. Faltan detalles, data, sin duda, pero firmar un acuerdo a largo plazo con empresas norteamericanas (no iraníes, cubanas, etc.), para desarrollar una parte de nuestras reservas, no parece una mala estrategia».
En otro orden de ideas, el economista dijo que ante el interés causado por el anuncio del acuerdo petrolero, es importante tener claridad sobre las siguientes definiciones:
Greenfield: proyecto desarrollado desde cero en un área no explotada previamente, donde hay que construir prácticamente toda la infraestructura: pozos, instalaciones de producción, transporte y servicios asociados. Suele requerir más inversión, más tiempo y asumir mayor riesgo que desarrollar un campo ya existente.
Government Take: es la proporción de la renta, generada por un proyecto petrolero, que captura el Estado a través de regalías, impuestos, participación accionaria, bonos y otros mecanismos fiscales.
En términos sencillos: qué parte del valor del negocio petrolero termina quedándose el Estado.
El pasado viernes, Venezuela anunció un acuerdo que tildó como «histórico», mientras, en paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, celebró en su red social Truth Social «haberse asegurado el control mayoritario» de un volumen de reservas petroleras probadas en Venezuela de 65.000 millones de barriles.
Posteriormente, Trump afirmó que el petróleo venezolano será destinado, entre otros fines, a reponer las Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR) de su país, cuyo nivel considera insuficiente.
Por su parte, el sábado, Delcy Rodríguez dio declaraciones, en las que precisó que el acuerdo tendrá una duración de 25 años y que permitirá generar ingresos superiores a 209.000 millones de dólares para el Estado venezolano, tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril.
Rodríguez explicó que el convenio contempla el desarrollo conjunto de 17 campos petroleros estratégicos en Venezuela, con una meta de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios.
Aclaró que el cálculo de ingresos podría variar dependiendo del precio internacional del crudo, pero precisó que, bajo la referencia de 65 dólares por barril, el Estado venezolano recibiría aproximadamente 209.335 millones de dólares.
“Por cada barril producido y vendido, cerca de 19 dólares ingresan directamente a nuestro país”, dijo.
Asimismo, Rodríguez detalló que el proyecto también incluye el desarrollo de ocho bloques verdes o greenfields en la Faja Petrolífera del Orinoco, una extensa zona petrolera ubicada en el centro y oriente de Venezuela.
Según explicó, estos proyectos contemplarán regalías mínimas de 16 % y una tasa de impuesto sobre la renta de 34 %.
Con información de Sumarium




