Cuando se habla de la salud en mujeres, el calcio suele ser uno de los protagonistas de la conversación. Este es un mineral indispensable para diferentes funciones en el organismo y se relaciona principalmente con la salud de los huesos, pero aunque resulta importante consumirlo durante todas las etapas de la vida, es después de los 40 años que cobra una relevancia muy importante en el cuerpo y, por ello, conviene poner mucha atención a la dieta que se lleva, de modo que se pueda procurar una ingesta adecuada de este nutriente.
En el caso de las mujeres, esta etapa de la vida presenta cambios importantes relacionados con la transición del organismo hacia la menopausia, lo que cambia progresivamente los niveles de estrógeno, una hormona que participa activamente en el mantenimiento de la masa ósea.
El calcio es uno de los minerales necesarios para conservar la estructura y la resistencia de los huesos. Con el paso de los años, el cuerpo puede enfrentar mayores dificultades para mantener en buen estado la masa ósea y, en las mujeres, la disminución de los estrógenos que ocurre alrededor de la menopausia y de esta etapa de la vida puede acelerar esta pérdida. Por eso, se debe mantener una alimentación adecuada en torno al calcio como una medida para ayudar a cuidar la salud de los huesos.
Este nutriente, no solo forma parte de los huesos y los dientes, también participa en funciones importantes como la contracción muscular, el funcionamiento del sistema nervioso, así como en la coagulación de la sangre. Ingerir calcio de manera deficiente no solo hace más probable que se presenten problemas en los huesos, también puede llegar a afectar las funciones normales del organismo.
Dado que la dieta es una de las principales fuentes de obtener calcio de manera normal, incorporar alimentos que puedan brindar este mineral resulta esencial para la salud. Entre los elementos que pueden aportar calcio al cuerpo se tienen a los lácteos, bebidas vegetales fortificadas y pescados como las sardinas con espinas. También se puede obtener a través de almendras, del tofu y algunas verduras de hoja verde.
Además, también es importante incorporar a la alimentación elementos que ayuden a aprovechar mejor el calcio que se consume. Para que se pueda absorber bien este mineral, es necesario tomar en cuenta factores como la vitamina D y los hábitos saludables.
Con información de VTV




