El 45 % de las especies de aves migratorias del mundo se encuentra en declive y una de cada nueve está amenazada de extinción, advirtió este viernes la federación de la ONG conservacionista BirdLife International en el marco de la Cumbre Mundial de Rutas Migratorias que se celebra esta semana en Nairobi.
La advertencia figura en el informe “Estado de las Aves del Mundo”, divulgado en la capital de Kenia y que se publica cada cuatro años.
“La conservación global depende de forma crítica de la protección de redes interconectadas de humedales, zonas costeras y bosques”, subrayó el informe.
Los expertos del estudio creen indispensable “dejar de considerar las rutas migratorias como simples líneas en un mapa para entenderlas como corredores ecológicos vivos que requieren una gestión integral”.
Por primera vez, el documento centró su análisis en el impacto sistémico que sufren las especies migratorias a lo largo de sus corredores de desplazamiento.
BirdLife International instó a los gobiernos y organismos globales a modificar el paradigma de protección ambiental, ya que en la actualidad las autoridades ambientales contabilizan 32 especies de aves migratorias catalogadas en “peligro crítico”, la categoría de mayor vulnerabilidad antes de la extinción total en estado silvestre.
Hasta ahora, siete especies migratorias han sido confirmadas como extintas o se sospecha firmemente de su desaparición definitiva en los últimos 150 años debido a presiones antrópicas acumuladas.
Extinción del zarapito picofino
“La desaparición del zarapito picofino representa la primera extinción global documentada de un ave en Eurasia continental y África en los últimos siglos”, destacó el informe, al apuntar al colapso de los hábitats intermedios que sirven de parada a las aves en tránsito ente las causas de esa extinción.
Esta ave, que vivía vinculada a zonas húmedas y fangosas desde la que realizaba viajes estacionales entre sus áreas de reproducción e invernada, se avistó por última vez en Merja Zerga (Marruecos) en febrero de 1995 y fue declarada extinta en 2025.
“El deterioro acelerado de estas poblaciones responde casi de manera exclusiva a la expansión de las actividades humanas y a la degradación ambiental de los ecosistemas clave”, añadió el reporte.
Según BirdLife, grandes amenazas son las especies exóticas invasoras y la propagación de enfermedades, factores que afectan al 70 % de las especies de aves migratorias que se encuentran amenazadas de extinción.
A este impacto se suman la expansión e intensificación agrícola y los efectos del cambio climático junto a eventos meteorológicos que perjudican al 52 % de las especies amenazadas, mientras la caza incide directamente en el 50 % de estas poblaciones.
Además, la contaminación de los suelos, cauces fluviales y mares afecta al 48 % de las especies en riesgo.
Papel esencial de España
Uno de los ejes biogeográficos con mayor densidad de desplazamiento es el corredor afroeuroasiático, una vía que canaliza el flujo anual de más de 2.000 millones de aves entre sus áreas de cría en el norte de Europa y Asia y sus zonas de invernada en el continente africano.
En esta red, España ocupa una posición clave al funcionar como un enclave de conexión biológica entre tres continentes y actuar como la principal puerta de salida atlántica para múltiples especies de aves marinas que abandonan la cuenca del Mediterráneo.
“El papel de España es esencial a nivel global, dado que no sólo conecta tres continentes, sino que también es la salida al Atlántico de gran número de especies marinas mediterráneas”, subrayó el responsable de la unidad de Espacios y Especies de SEO/BirdLife (representante de España en BirdLife International), Kiko Álvarez.
Para proteger la integridad de este tramo peninsular e insular, la sociedad científica de SEO/BirdLife ha identificado y delimitado 485 Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) en el territorio español.
Estos espacios albergan ecosistemas críticos donde las aves migratorias reponen reservas energéticas, se alimentan, mudan el plumaje o completan sus ciclos de reproducción.
La organización recalcó que la pérdida o fragmentación de cualquiera de estas IBAs comprometerá la continuidad de los flujos migratorios a escala continental.
Aunque los líderes mundiales acordaron en 2022 movilizar nueva financiación para ayudar a revertir el declive de las poblaciones de vida silvestre, la brecha global de financiación para la biodiversidad sigue aumentando y actualmente se estima en 900.000 millones de dólares anuales (unos 774.504 millones de euros).
“Estamos perdiendo aves migratorias a un ritmo alarmante (…). Los gobiernos están dando un paso al frente. Los bancos de desarrollo están asumiendo el reto. Ahora toca aplicar soluciones a gran escala”, concluyó el director ejecutivo de BirdLife International, Martin Harper.
Con información de EFE




