La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales recordó este jueves la labor en medicina, ciencia y docencia universitaria del doctor José Gregorio Hernández, luego de que el papa Francisco firmara el martes la canonización del beato, conocido como el médico de los pobres.
«El doctor José Gregorio Hernández fue un científico admirable y un ser humano excepcional que será recordado siempre«, señaló la academia en una nota de prensa.
Agregó que su canonización es un motivo de orgullo para el país y una ocasión propicia para recordar sus «dotes terrenales» en la medicina, ciencia y educación.
En el texto, recordó que José Gregorio Hernández fundó la cátedra de bacteriología en la Universidad Central de Venezuela (UCV), la principal del país, tras estudiar microscopía, histología, bacteriología y fisiología experimental en París, Francia, y continuar especializándose en histología, anatomía patológica y bacteriología en Berlín, Alemania.
«José Gregorio fue uno de los precursores del uso de microscopios con fines científicos y académicos. También fue uno de los 35 fundadores de la Academia Nacional de Medicina en 1904, ocupando el Sillón XXVIII. En su tiempo libre, ejercía la medicina privada en su casa. La consulta era gratuita para los pacientes que no podían pagarla», señaló la institución.
Además, dijo que su vocación profesional era tan importante como la religiosa, porque, señaló, ingresó a la Tercera Orden de San Francisco de Venezuela, y después, se inscribió en el monasterio de Cartuja de Farneta en Lucca (Toscana, Italia), pero tuvo que abandonarlo por problemas de salud.
«Cuando dio el paso decisivo para ser sacerdote en el Pontificio Colegio Pio Latino Americano de Roma, enfermó de pleuresía y principio de tuberculosis, viéndose obligado a volver a Caracas, donde se dedicó a la medicina a tiempo completo», agregó la academia.
Canonización de José Gregorio Hernández
José Gregorio Hernández fue beatificado el 30 de abril de 2021, luego de que el papa Francisco reconociera el milagro concedido a la niña Yaxury Solórzano Ortega, quien recibió un disparo en la cabeza durante un asalto mientras se encontraba con su padre y a quien los médicos que la atendieron habían desahuciado.
Eso ocurrió en marzo de 2017, cuando la niña tenía 10 años de edad. Después de que los médicos que la atendieron dijeran a sus padres que la pequeña iba a fallecer, su madre rezó a José Gregorio para su curación, razón por la que según la versión de sus familiares, avalada por el Papa, se salvó.
Desde el martes, Venezuela ha celebrado en templos, calles y redes sociales el anuncio de la canonización, lo que continuará en los próximos días, cuando se llevará a cabo una «misa de las batas blancas» en Caracas con el personal médico y de salud, entre otras actividades.
¿Cómo murió José Gregorio Hernández?
José Gregorio Hernández nació en Isnotú, estado Trujillo, el 26 de octubre de 1864. Desde joven demostró una gran inteligencia y una profunda vocación de servicio.
Su consultorio se convirtió en un refugio para aquellos que no tenían recursos para acceder a la atención médica. José Gregorio no solo curaba enfermedades, también brindaba consuelo espiritual y apoyo emocional a sus pacientes.
Además de su labor como médico, José Gregorio fue un hombre de profunda fe católica. Su religiosidad impregnó su vida y su trabajo, y se manifestó en su amor al prójimo y en su dedicación a los más necesitados.
Uno de los pocos automóviles que circulaban en la capital venezolana lo atropelló el 29 de junio de 1919 al salir de una farmacia. Murió a la edad de 54 años.
Desde 1975, sus restos mortales reposan en la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria en Caracas.
Con información de El Nacional