Un reporte global advirtió que se redujo el 49% de las poblaciones de especies migratorias protegidas bajo un tratado internacional.
Además, señaló que el 24% de esas especies ahora enfrenta riesgo de extinción. Esto representa un incremento del 5% y del 2%, respectivamente, en comparación con los últimos dos años.
El análisis fue desarrollado para la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres.
Fue preparado por el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (UNEP-WCMC) y será presentado en la conferencia global sobre especies migratorias, que se conoce como CMS COP15. Se hará en Campo Grande, Brasil, desde el 23 al 29 de marzo.
El informe muestra que 18 aves limícolas migratorias y un total de 26 especies incluidas en la CMS han pasado a categorías de mayor amenaza de extinción, mientras que solo siete lograron mejoras en su situación.
Señala que la proporción de áreas clave de biodiversidad (KBAs) identificadas como importantes para especies del convenio alcanza 9.372 sitios, pero el 47% de la superficie de estas KBAs carece de protección efectiva.
El aumento del riesgo de extinción
Amy Fraenkel, secretaria ejecutiva de la CMS, sostuvo que, pese a ciertos avances, los principales indicadores retroceden: “El primer informe mundial fue una llamada de atención. Esta actualización provisional muestra que la alarma sigue sonando”.
Algunas especies están respondiendo a acciones coordinadas de conservación, pero “demasiadas siguen enfrentando presiones crecientes a lo largo de sus rutas migratorias. Debemos responder a esta evidencia con acción internacional coordinada y efectiva”, añadió.
La evaluación identifica a la sobreexplotación y la pérdida y fragmentación de hábitat como las amenazas más graves.
Los esfuerzos de recuperación muestran avances puntuales: han mejorado siete especies listadas en la CMS, entre ellas el antílope saiga, el oryx de cuerno de cimitarra y la foca monje del Mediterráneo.
En cambio, el riesgo de extinción subió en 2% en 2 años y varias especies migratorias de peces experimentan un declive del 90% desde la década de 1970.
Fraenkel mencionó: “Si solo intervenimos en el punto de crisis, corremos el riesgo de actuar demasiado tarde. Si fortalecemos la gobernanza, el monitoreo, la legislación y el compromiso comunitario antes de la crisis, podemos reducir la presión sobre estos animales y encaminarlos hacia una recuperación duradera”.
El desafío de las rutas migratorias y la protección
Los resultados del informe serán abordados en la conferencia global sobre especies migratorias CMS COP15, donde está previsto que los representantes de más de 130 países discutan acciones para mejorar la situación de las especies migratorias mediante compromisos políticos y herramientas científicas actualizadas.
La secretaria ejecutiva señaló antes de la cumbre: “Ya tenemos una línea de base. Tenemos herramientas actualizadas. Y existe una creciente conciencia pública. La pregunta que tienen ante sí los gobiernos en la CMS COP15 es simple: ¿igualaremos este conocimiento con la voluntad política y la inversión necesarias para asegurar el futuro de las especies migratorias del mundo?”.
El informe detalla que 188 especies clasificadas en el Apéndice I de la CMS (28 mamíferos terrestres, 23 acuáticos, 103 aves, ocho reptiles y 26 peces) requieren protección estricta, lo que implica la prohibición de captura y la restauración de hábitats críticos, así como la remoción de obstáculos en las rutas migratorias.
Para reforzar estas medidas, la conferencia lanzará la Iniciativa Global sobre la Captura de Especies Migratorias (GTI), destinada a que gobiernos y comunidades colaboren para hacer legal, sostenible y segura la toma de ejemplares, ya que, según el informe, el aprovechamiento para el consumo doméstico representa una amenaza aún mayor que el comercio internacional.
El nuevo informe provisional del Estado de las Especies Migratorias del Mundo 2024 confirma que cerca de la mitad de las poblaciones bajo protección internacional siguen bajando y una cuarta parte de las especies está amenazada de extinción.
Aunque algunas mejorías se atribuyen a medidas coordinadas, la tendencia general sigue negativa y la Secretaría de la CMS insistió en que se deben reforzar el monitoreo, la legislación y los compromisos globales.
Aunque se han identificado más áreas críticas para la biodiversidad, como las rutas cartografiadas por la Iniciativa Global de Migración de Ungulados, el sistema científico MiCO y la organización conservacionista BirdLife International, el 47% de la superficie de las áreas clave no está protegida ni conservada, según el informe.
Entre las prioridades está la continuidad en el mapeo de rutas, la protección de hábitats y la recuperación de especies mediante esfuerzos transfronterizos, ya que la migración animal depende de la cooperación internacional.
El informe afirma que la CMS COP15 contará con la mejor información científica disponible antes de sus deliberaciones. La próxima actualización integral se prevé para 2029 durante la COP16.