José Gregorio Hernández y madre Carmen Rendiles fueron declarados este domingo oficialmente santos universales en una ceremonia presidida por el papa León XIV en la Plaza San Pedro de El Vaticano.
Al evento que comenzó a las 4:30am (hora de Venezuela) asistieron los altos jerarcas de la iglesia católica nacional, entre ellos los cardenales eméritos Baltazar Porras y Diego Padrón, el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, Jesús González de Zárate, el arzobispo de Caracas, Raúl Biord, así como el nuncio apostólico en Venezuela, Alberto Ortega.
La ceremonia inició con el Cardenal prefecto del dicasterio para la Causa de todos los Santos quien mencionó una breve biografía de cada uno de los beatos. Cuando leyó la semblanza de José Gregorio Hernández la plaza San Pedro estalló de júbilo. Luego, el papa León XIV invitó a orar y se escucharon las letanías de los Santos.
Su Santidad leyó la fórmula de la canonización a las 5am: »En honor de la Santísima Trinidad, para exaltación de la fe católica y crecimiento de la vida cristiana, con la autoridad nuestro Señor Jesucristo, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y la Nuestra, después de haber reflexionado largamente, invocando muchas veces la ayuda divina y oído el parecer de numerosos hermanos en el episcopado, declaramos y definimos Santos a los Beatos mártires y los inscribimos en el catálogo de los Santos, y establecemos que en toda la iglesia sean devotamente honrados entre los Santos».
En el altar se ubicaron las siete reliquias de los beatos que hoy fueron canonizados.
Junto con Hernández (1864 -1919) y Rendiles (1903-1977), el papa canonizó a Ignacio Choukrallah Maloyan, arzobispo católico armenio de Mardin, en Turquía; el laico de Papua Nueva Guinea Peter To Rot; las religiosas italianas Vincenza Maria Poloni, fundadora del Instituto de las Hermanas de la Misericordia de Verona, y María Troncatti, de la congregación de las Hijas de María Auxiliadora, y el también laico italiano Bartolo Longo.
Con información de Un ion Radio






