27 de julio del 2021

Así debe cepillarse los dientes

Yo le miré con cara de incrédulo y le dije: “Doctora, con todo el respeto que usted se merece, yo no soy un niño. Vengo aquí porque tengo una molestia en una muela. Claro que sé cepillarme los dientes. Tengo 50 años, he criado a tres hijos y gozo de una salud dental excelente”. Le dije, sin pensarlo dos veces. Su pregunta me pareció tan ofensiva que no pude contenerme.

“Pues pase para acá y veremos esa molestia”, sostuvo sin perder la sonrisa.

Lo primero que hizo fue hacerme una radiografía panorámica. Después, me acomodó en el sillón y me mostró en una gran pantalla la imagen de mi boca. Allí estaban todos mis dientes, con sus empastes, los tornillos de los implantes absolutamente todo.

Abrí la boca y ella me dijo. ”Tienes una pequeña carie en la pieza de las molestias”. Introdujo una pequeña cámara y en la pantalla ahora se veían perfectamente el interior de mi boca, mi lengua inquieta, los dientes y sus cavidades. “Uh, aquí veo una gran acumulación de sarro, debido a un cepillado defectuoso”. Mi rostro se ruborizó, mi orgullo estaba por el suelo. Efectivamente, veía mis dientes con sedimentos amarillos imperceptibles en la imagen de mi boca que muestra el espejo del baño.

“Nada que no tenga solución, te haré el empaste y una limpieza profunda para eliminar todo ese sarro entre los dientes y así evitar futuras caries”, dijo al doctora, sin inmutarse y se puso manos a la obra.
Yo le miré con cara de incrédulo y le dije: “Doctora, con todo el respeto que usted se merece, yo no soy un niño. Vengo aquí porque tengo una molestia en una muela. Claro que sé cepillarme los dientes. Tengo 50 años, he criado a tres hijos y gozo de una salud dental excelente”. Le dije, sin pensarlo dos veces. Su pregunta me pareció tan ofensiva que no pude contenerme.

“Pues pase para acá y veremos esa molestia”, sostuvo sin perder la sonrisa.

Lo primero que hizo fue hacerme una radiografía panorámica. Después, me acomodó en el sillón y me mostró en una gran pantalla la imagen de mi boca. Allí estaban todos mis dientes, con sus empastes, los tornillos de los implantes absolutamente todo.

Abrí la boca y ella me dijo.”Tienes una pequeña carie en la pieza de las molestias”. Introdujo una pequeña cámara y en la pantalla ahora se veían perfectamente el interior de mi boca, mi lengua inquieta, los dientes y sus cavidades. “Uh, aquí veo una gran acumulación de sarro, debido a un cepillado defectuoso”. Mi rostro se ruborizó, mi orgullo estaba por el suelo. Efectivamente, veía mis dientes con sedimentos amarillos imperceptibles en la imagen de mi boca que muestra el espejo del baño.

“Nada que no tenga solución, te haré el empaste y una limpieza profunda para eliminar todo ese sarro entre los dientes y así evitar futuras caries”, dijo al doctora, sin inmutarse y se puso manos a la obra.
Estuvo trabajando más de una hora. Pinzas, tenazas, brocas, limas, todo vibraba y rechinaba dentro de mi boca. Pero, cuando vi el resultado de la limpieza, comprendí cuan abandonada tenía mi dentadura. Ahora la pequeña cámara mostraba el verdadero color de mis piezas, por detrás, por los lados, entre ellas. Era otra boca.

Antes de terminar, la doctora me recomendó: “Debe cepillarse de arriba a abajo, desde la encía a hacia los dientes o en redondo. Puede usar un cepillo eléctrico y un irrigador de agua para limpiar entre las muelas. También puede usar estos cepillitos pequeños que debe pasarse entre las piezas para evitar el surgimiento del sarro. En su defecto, use un hilo dental, aunque  es menos efectivo. Y dentro de seis meses, regrese para hacerse otra limpieza que será menos intensa, si cumple con los consejos que le he dado”.

La próxima limpieza está incluida en el seguro. Así que no tendré pagar nada por mantener mi boca verdaderamente sana.

Agencias

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