En las profundidades de la isla Misima, de Papúa Nueva Guinea, el herpetólogo Fred Kraus desenterró un secreto biológico que lo desafía todo.
Se trata de la Dendrelaphis atra, una nueva especie de serpiente arborícola que destaca por una apariencia imponente y sombría, caracterizada por escamas de un tono mate profundo y unos ojos completamente negros que le otorgan un aspecto casi místico.
Este descubrimiento, documentado recientemente en la revista Zootaxa, revela una criatura de tamaño considerable que alcanza los 1,35 metros de longitud y cuya identidad visual evoluciona con el tiempo, ya que los ejemplares transitan de un marrón grisáceo en su juventud hacia un azabache absoluto al alcanzar la madurez.
Lo más sorprendente para los investigadores no fue solo su morfología, sino su inusual capacidad de adaptación, pues lejos de esconderse en la selva virgen, estos reptiles patrullan con confianza jardines, aldeas y estructuras industriales en zonas degradadas por la minería.
Aunque la identificación se basó en métodos tradicionales como el análisis de escamas y anatomía, la falta de datos genéticos y el desconocimiento sobre su dieta o reproducción subrayan lo mucho que aún queda por aprender sobre la fauna del Pacífico.
Con información de Televen






