Los bañistas que disfrutaban de la playa en Bahía de Cata la mañana de este domingo #28Sep, fueron sorprendidos por la visita de una mantarraya que se acercó bastante a la orilla, un momento que no dudaron en documentar a través de videos y fotografías.
Ante este avistamiento y con ánimo de calmar a la población, Bryan Rujano, coordinador de Divulgacion Científica de la Fundación @arrecifesdevenezuela informó que las mantarrayas no representan ningún peligro para el ser humano.
Explicó que el género Mobula, comúnmente conocido como mantarrayas o diablos de mar, pertenecen a la misma familia de los tiburones y se caracterizan por sus enormes aletas pectorales en forma de alas, cabeza con dos aletas cefálicas que les ayudan a alimentarse, y su cola larga y delgada.
Sin embargo, “a diferencia de los tiburones, son seres completamente inofensivos para los humanos. Se alimentan de minúsculos organismos como zooplancton y pequeños crustáceos. Para capturarlos, pueden nadar con la boca abierta («alimentación directa») o realizar espectaculares saltos fuera del agua».
Acotó que es un mito que las mantarrayas representen un peligro por su aguijón. Primero porque algunas especies carecen completamente de él; y aquellas que sí lo tienen lo usan como un mecanismo de defensa pasiva contra depredadores naturales.
“No lo utilizan para cazar y es extremadamente raro que lo usen contra los humanos, solo si son capturadas y se sienten amenazadas. Su naturaleza es huir, no atacar», puntualizó.
El joven dijo que el género está ampliamente distribuido por los océanos del mundo y en Venezuela, se confirma la presencia de al menos cuatro especies, aunque no es común que se acerquen tanto a la orilla, por lo que la presencia de unade ellas en Cata es un avistamiento maravilloso.
La invitación a los bañistas es que ante la presencia de este u otro animal en el agua, no los molesten y eviten tocarlos.






