Los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel a Irán produjeron que el país persa decidiera cerrar el estrecho de Ormuz, una decisión que a corto plazo genera que el 20 % del crudo consumido a nivel mundial y el 80 % referente a países asiáticos se vean afectados debido a las restricciones que toman las naciones para resguardar la energía.
El coordinador del Centro Internacional de Energía y Ambiente de Iesa e investigador especializado en el análisis del sector energético, Oswaldo Felizzola, precisó que la situación en el Medio Oriente es probable que se extienda «por mucho tiempo» pese a las declaraciones del presidente Donald Trump de llegar a un diálogo.
«Lamentablemente la situación que tienen ahorita en toda esta zona, en la que nos hemos dado cuenta que ya va para tres semanas de un conflicto que dijeron se iba a resolver en dos o tres días y no se ve una solución pronta. Justamente el presidente Trump indicó que está en negociaciones con Irán, pero mató al Ayatolá, hirió al hijo y destruyó la mitad de la cabecera administrativa».
No obstante, indicó que con el conflicto Venezuela se beneficiaria ya que con la venta se aumentaría los ingresos económicos que «dan unas ganancias extraordinarias».
Felizzola puntualizó que aunque la maquinaria para la producción de crudo no cuentan con la mejor calidad de procesamiento, sería conveniente la actualización de herramientas para competir en el mercado. «Estamos hablando que hay que mandar a construir muchos equipos y ahora estamos en competencia con estos países de Medio Oriente que también están comprando equipos».
El especialista enfatizó que en este año cursante el país tiene un nivel de producción de 1.300.000 de barriles de petróleo y para el 2027 se esperaría que llegara a la cifra de que llegue a 1.800.000 barriles diarios solo con la reparación de los equipos que se manejan.
Con información de Unión Radio






