El presidente de Botsuana, Duma Boko, declaró este lunes una emergencia de salud pública, al afirmar en cadena nacional que el suministro médico del país ha colapsado, dejando hospitales y clínicas sin medicinas ni otros insumos vitales.
“La cadena de suministro médico, administrada por los almacenes médicos centrales, ha fracasado. Este fracaso ha provocado una grave interrupción en el suministro de productos de salud en todo el país”, dijo Boko en un discurso televisado.
El jefe de Estado señaló que el Ejército supervisará la distribución de medicamentos, que saldrán en camiones desde Gaborone, la capital, hacia zonas remotas del país en horas de la tarde.
El Ministerio de Salud informó que el Ministerio de Finanzas aprobó 250 millones de pulas (15,4 millones de euros) en fondos de emergencia para adquisiciones.
“Estamos tomando medidas audaces para garantizar que Botsuana nunca más sufra por sistemas defectuosos”, añadió el presidente Boko.
Boko también afirmó que el precio de suministros médicos adquiridos por el Gobierno “está inflado” y que los sistemas de distribución existentes generan pérdidas, desperdicio y daños.
La cartera sanitaria del país del sur de África advirtió, a principios de este mes, que se estaban quedando sin medicamentos y suministros debido a problemas financieros, que no fueron especificados, y pospuso todas las cirugías no urgentes.
Además indicaron que el Estado debía 1.000 millones de pulas (61,7 millones de euros) a instalaciones privadas de salud y proveedores.
También informaron de que hay escasez de apósitos y suturas, y que los medicamentos para el cáncer, la diabetes, hipertensión, tuberculosis, afecciones oculares, asma, salud sexual y reproductiva, y salud mental se estaban agotando.
El país africano también se ha visto afectado por los recortes en ayuda al desarrollo de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, ya que la financiación apoyaba al sector sanitario de Botsuana.
Con información de EFE






