En la última semana, la comunidad digital se ha visto sorprendida por el impacto ambiental relacionado con la generación masiva de imágenes artísticas mediante inteligencia artificial (IA). Un fenómeno encabezado por la popularidad de ilustraciones al estilo del icónico Studio Ghibli, realizadas a través de aplicaciones como ChatGPT, ha puesto bajo la lupa el elevado consumo de recursos naturales.
Según estimaciones recientes, más de 216 millones de litros de agua han sido utilizados para procesar las imágenes generadas por esta tecnología, un volumen equivalente a llenar aproximadamente 86 piscinas olímpicas. Este consumo está directamente asociado a los centros de datos que soportan los algoritmos avanzados necesarios para la creación de estas obras visuales, los cuales requieren grandes cantidades de electricidad y sistemas de enfriamiento basados en agua para operar de manera eficiente.
La actualización más reciente de herramientas de IA ha potenciado la creatividad de los usuarios en plataformas como Instagram, X y TikTok, con millones de ilustraciones inspiradas en Studio Ghibli publicadas en solo una semana. Sin embargo, el impacto ambiental generado por este fenómeno ha encendido las alarmas en torno al equilibrio entre el avance tecnológico y la sostenibilidad.
A pesar de las cifras alarmantes, se rumora que se podrían implementar restricciones en el número de solicitudes para generar este tipo de ilustraciones, como parte de un esfuerzo para mitigar el impacto ambiental. Este tema subraya la importancia de considerar prácticas más ecológicas en el diseño y uso de tecnologías innovadoras.
Vía: Agencias