China expresó este lunes sus «más profundas condolencias» por el terremoto de magnitud 6,0 que sacudió el este de Afganistán dejando al menos 600 muertos y 2.000 heridos, y se ofreció a proporcionar asistencia para la recuperación.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino Guo Jiakun trasladó también la «sincera compasión» de Pekín hacia las familias en duelo y los heridos, y confió en que “el pueblo afgano, bajo el liderazgo de su Gobierno, superará el impacto del desastre y reconstruirá sus hogares”.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el sismo principal se produjo la noche del domingo a apenas ocho kilómetros de profundidad, lo que amplificó su poder destructivo, y estuvo seguido de al menos dos réplicas. Las provincias orientales de Kunar, Nangarhar, Nuristán y Laghman son las más golpeadas, con centenares de viviendas derrumbadas.
La ONU y la Media Luna Roja afgana han desplegado ya operaciones de emergencia, mientras que las autoridades temen que el número de víctimas aumente a medida que los equipos de rescate logren acceder a las aldeas más remotas de la cordillera del Hindu Kush.
Con información de EFE






