China afirmó este martes que adoptará las «medidas necesarias» para salvaguardar su seguridad energética ante las tensiones en Oriente Medio y pidió garantizar suministros de energía «estables y fluidos» ante el impacto del conflicto en la producción y las rutas de exportación en la región.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino Guo Jiakun señaló hoy en rueda de prensa que la seguridad energética es «crucial para la economía mundial» y afirmó que todos los países tienen la responsabilidad de garantizar la estabilidad del suministro.
Las repercusiones del conflicto sobre el estrecho de Ormuz afectan de forma directa a China, que recibe a través de esa vía en torno al 45 % del petróleo que importa desde Irán y varios países más.
Guo añadió que Pekín adoptará medidas para proteger su seguridad energética, aunque no precisó las políticas concretas que pondrá en marcha el país.
El portavoz subrayó además que el estrecho de Ormuz y sus aguas circundantes son «canales importantes para el comercio internacional de bienes y energía», y añadió que mantener la seguridad y la estabilidad en esa zona «responde al interés común de la comunidad internacional».
El portavoz de la Cancillería china añadió que «la tarea más urgente» es que todas las partes detengan de inmediato las acciones militares para evitar una mayor escalada y que la inestabilidad en la región tenga un mayor impacto en la economía mundial.
China, el principal socio comercial de Teherán y su mayor comprador de petróleo, ha condenado reiteradamente los ataques a Irán por parte de Estados Unidos e Israel por «violar la soberanía» del país persa.
Con información de EFE






