Por primera vez, científicos confirmaron que las tasas de formación de cráteres ocasionados por impacto en las caras visible y oculta de la Luna son esencialmente consistentes, lo que sienta una base sólida para establecer un sistema unificado de cronología lunar a nivel mundial.
Un equipo de investigación liderado por el Instituto de Geología y Geofísica de la Academia de Ciencias de China consiguió de manera exitosa ajustar el modelo cronológico de cráteres lunares generados por impacto, vigente desde hace décadas, mediante el análisis de imágenes de teledetección.
Su estudio revela un flujo uniforme de impactos en ambos hemisferios y proporciona evidencia de que los primeros eventos de este tipo siguieron un patrón homogéneo con una disminución gradual, en lugar de las fluctuaciones dramáticas que se habían hipotetizado previamente.
Conocer la edad de la superficie lunar es fundamental para comprender la evolución geológica del satélite natural de la Tierra. Durante décadas, los expertos han estimado la antigüedad de las regiones no muestreadas mediante el conteo de los cráteres derivados de impactos, al considerar que una mayor densidad indica una superficie más antigua.
Sin embargo, el método existente de cronología de cráteres se basaba completamente en muestras de la cara visible de la Luna, cuyos ejemplares más antiguos datan de no más de cuatro mil millones de años. Esta limitación alimentó el debate, aún vigente, sobre la historia temprana de los impactos lunares, en el que tuvieron cabida hipótesis contrapuestas, como el Bombardeo Intenso Tardío.
Con información de VTV






