La Corte Suprema de Estados Unidos anunció este lunes que revisará la política migratoria conocida como “medición”, adoptada en el primer mandato de Donald Trump, que permitía a agentes fronterizos rechazar a los potenciales solicitantes de asilo antes de que pisaran territorio estadounidense.
La ley federal obliga al gobierno a procesar a los solicitantes que llegan a los puertos de entrada. Sin embargo, en 2018 la administración Trump instruyó a los agentes a devolver a México a quienes buscaban pedir asilo, sin permitirles iniciar el trámite.
La organización Al Otro Lado, junto a varios solicitantes afectados, presentó una demanda en California. El Noveno Circuito falló a favor de los migrantes, concluyendo que las autoridades fronterizas deben inspeccionar a cualquier persona que “llegue” a un puerto de entrada, incluso si no ha cruzado físicamente la línea fronteriza.
La administración Trump apeló en julio y defendió ante el Supremo que el Noveno Circuito interpretó erróneamente la ley. El procurador general, D. John Sauer, argumentó que “en inglés común, una persona ‘llega’ a un país solo cuando entra en su territorio”, por lo que alguien que permanece en México “no llega” a Estados Unidos en el sentido legal.
Los grupos que respaldan a Al Otro Lado rechazaron ese razonamiento, señalando que permitiría a los agentes hacer “inoperantes” las obligaciones federales de inspección y procesamiento. A su juicio, bastaría con impedir el ingreso físico para desactivar totalmente el sistema de asilo en los puertos designados para la entrada legal.
Fallo sobre política de asilos se espera para junio del próximo año
Aunque el juicio avanza, su impacto inmediato es reducido. El gobierno de Joe Biden derogó el mecanismo de medición y lo sustituyó por un sistema de citas obligatorias a través de la aplicación CBP One, requisito para la mayoría de quienes buscan solicitar asilo.
Por esta razón, Al Otro Lado sostiene que el caso “prácticamente no tiene implicaciones presentes”. Sin embargo, la administración Trump —que impulsa la apelación— argumentó que las futuras administraciones deben conservar la posibilidad de retomar la práctica cuando las condiciones fronterizas lo ameriten.
En ese sentido, la decisión de la Corte Suprema de aceptar el caso ya representa una victoria preliminar para Trump, reseñó CNN.
El Tribunal Supremo escuchará los alegatos durante el próximo año y emitirá su decisión hacia finales de junio. El veredicto podría redefinir los límites de la autoridad ejecutiva en la frontera y establecer un precedente clave sobre el acceso al asilo en Estados Unidos.
Con información de El Nacional






