27 de julio del 2021

Disminución de agencias y cajeros responde a una adaptación de la banca a la digitalización

La banca venezolana ha sido una de las grandes afectadas por la hiperinflación y la dolarización de la economía que han dejado de lado al bolívar. Muestra de ello es que redujo su oferta de oficinas y cajeros automáticos. Estos últimos han disminuido en 70% desde 2013, lo que dificulta aún más la presencia de efectivo en las calles.

De acuerdo con datos públicos de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Sudeban), en Venezuela había 9.395 cajeros automáticos de la banca universal y comercial en marzo de 2013; pero para el último reporte -publicado en marzo de este año- cayó a 2.764; esa cantidad representa un 29,42% de lo que había hace ocho años. Las agencias bancarias han sufrido una contracción cercana al 19% y el recurso humano se redujo en más del 50%.

Al respecto, el director general de la consultora financiera Aristimuño Herrera y Asociados, César Aristimuño, considera que la banca venezolana se ha adaptado a la realidad actual. “Muchos de los servicios hoy son digitales, ya la presencia en los bancos se ha reducido”, dijo para explicar la disminución en la oferta física de agencias, que sufrió la banca en los últimos años.

Puso como ejemplo las políticas del gobierno de Nicolás Maduro en cuanto al sistema que utilizan para otorgar los bonos a través del Sistema Patria.

“Se están dando vía crédito en cuenta y cada uno de los beneficiarios tiene una tarjeta de débito de la cual puede hacer uso, o girar contra sus recursos. Por lo tanto eso es lo que viene sucediendo y esto es demostrativo de que tampoco hacen falta tantas oficinas en el país. En la medida en que las oficinas se digitalicen más, se tecnifiquen más, y la tecnología sea una fuente vital de la operación del negocio bancario, el requerimiento de oficinas obviamente se hace menos intenso que el que ha tenido hasta la fecha”, alegó Aristimuño.

Estima que la reducción de agencias y personal es una tendencia mundial, por lo cual lo considera un proceso irreversible.

“El uso de oficinas físicas cada vez va a ser menos requerido, porque el uso de la tecnología va a facilitar que no se haga necesario tener oficinas bancarias con prácticamente cero facilitación del servicio a la clientela”, sentenció el consultor financiero.

En ello coincide el director de Econométrica, Henkel García. A su juicio, este fenómeno de reducción no es exclusivo de Venezuela, pero responde a “varias dinámicas” que se vieron afectadas por el decrecimiento de la economía venezolana; sin embargo, afirmó que la migración tecnológica y el cada vez menor uso de instalaciones físicas es a lo que apunta la banca.

«Hay todo un proceso de digitalización de diferentes sectores y la banca está pasando por eso, entonces al digitalizarse, al hacer un conjunto de operaciones en línea, parte de las operaciones del cliente también se hacen en línea. Entonces, no hay necesidad ni de tener tantas oficinas y tampoco de tener tantos empleados”, explicó.

– Sin posibilidad de aumentar cajeros automáticos –

A pesar de que gran parte de las operaciones que se realizan se pueden hacer con el uso de tecnologías, como las tarjetas de débito, el pago móvil y la banca digital; los venezolanos aún necesitan dinero en efectivo para pagar el pasaje del transporte público. Por ello es común ver largas colas en las agencias bancarias a diario.

“Aumentar la oferta de cajeros automáticos no va a ser una posibilidad a corto plazo, hay cantidades de cajeros que no están operativos y parte de la razón de su no operatividad son la baja denominación de bolívares en el mercado, y obviamente el no requerimiento del papel moneda teniendo ya el uso digital tan propagado”, alegó César Aristimuño.

Henkel García tampoco ve posible ni necesario, un aumento a corto plazo de los cajeros automáticos con un sistema bancario que maneja “tan poco efectivo”, porque no hay emisión de nuevos billetes por parte del Banco Central de Venezuela (BCV).

Dijo que la cantidad de dinero en efectivo circulante, en moneda nacional, apenas ronda los 20 millones de dólares al cambio. “Eso te da un indicio de lo poco que hay de efectivo de bolívares circulando. Dada esa realidad, los cajeros automáticos pierden su función”, añadió.

Sin embargo, pronosticó una realidad “muy distinta” si en Venezuela la banca manejara un sistema de cuentas en divisas para buena parte de la población y que las personas pudiesen obtener sus dólares a través de los cajeros automáticos. “Eso le daría un uso tremendo”, aseguró.

Con información de Banca y Negocios

Comentarios

You must be logged in to post a comment Login

Responder