Hay quienes sufren de dolor de estómago todos los días y quizás por ello lo ven como algo normal y hasta natural, pero no lo es. Aunque existen muchas causas posibles que van desde una simple indigestión, hasta estrés o gastritis, también puede ser un síntoma de algo más grave que puede interferir con tus actividades diarias, deteriorar tu calidad de vida y hasta poner en riesgo la salud.
¿Qué se esconde detrás del dolor de estómago?
Si sufres de dolor de estómago frecuente es necesario consultar a un médico, porque detrás de ello puede existir una gastritis, una úlcera, o también puede ser signo de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII). Una afección crónica que inflama el aparato digestivo que incluye síntomas como fiebre, sangre en las heces, pérdida de peso, entre otros.
Según los expertos, esta es una enfermedad compleja que engloba dos afecciones principales como la colitis y la enfermedad de Crohn. Cada una de estas afecciones tiene sus propios síntomas y por tanto su tratamiento puede variar.
Ingrid Ordás, gastroenteróloga del Hospital Clínic Barcelona, señala que, aunque la causa de esta enfermedad se desconoce, se sabe que en ambos casos, la flora intestinal juega un papel importante en su desarrollo.
¡Atención!
La colitis ulcerosa se limita al colon, donde la inflamación afecta las capas superficiales del tejido, y los síntomas más comunes son diarrea con sangre y moco, dolor abdominal localizado y necesidad frecuente de defecar. Mientras que la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tracto digestivo, desde la boca hasta el ano, y los síntomas más frecuentes son el dolor abdominal, diarrea crónica y pérdida de peso.
Cuando estos síntomas se mantienen por más de una semana, es necesario que la persona acuda de inmediato al médico para descartar cualquier anomalía.
De hecho, expertos indican que la EII no solo afecta el sistema digestivo, sino que también puede afectar otras partes del cuerpo y experimentar dolores articulares, inflamación ocular y lesiones cutáneas.
En tal sentido, si comienzan a presentarse uno o más de estos síntomas de manera persistente, es fundamental la visita a un médico para que realice el diagnóstico y establezca el tratamiento oportuno para prevenir complicaciones mayores.
¿Qué hacer?
La recomendación es modificar algunos hábitos en el estilo de vida, cuidar la ingesta de alimentos, evitar el consumo de alcohol y dejar de fumar.
Es clave tratar cualquier dolor de estómago para evitar complicaciones a futuro que puedan poner en riesgo la vida del paciente.
Con información de 2001