El Gobierno francés descartó este martes la implementación de subsidios directos a los combustibles pese al fuerte incremento de los precios por la guerra en Irán, al señalar que el Estado ya no tiene «los medios» para acometer ese tipo de ayudas.
En declaraciones a la emisora France Info, la portavoz del Gobierno y ministra de Energía, Maud Bregeon, afirmó que el Ejecutivo ha dejado atrás la lógica del «cueste lo que cueste».
«El primer objetivo es abordar las dificultades de flujo de caja con medidas que sean neutrales para las finanzas públicas (…) Ya no tenemos los medios», reconoció Bregeon.
«Creo que es importante decir la verdad. Ya no podemos permitirnos ese enfoque», manifestó la ministra, al señalar la voluntad del Gobierno de «cumplir con el 5 % del déficit», en línea con sus compromisos con la Unión Europea.
La portavoz del Gobierno subrayó que la situación actual difiere de la registrada en 2022 y 2023 -los dos primeros años de la guerra en Ucrania-, por lo que rechazó las peticiones que en ese sentido han hecho diversos grupos políticos para reactivar los subsidios a los carburantes.
El encarecimiento del combustible -que ha aumentado en promedio unos 40 céntimos en Francia desde el inicio del conflicto en Oriente Medio- está vinculado a las perturbaciones en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, recordó.
Y dijo que, en vez de ayudas directas, el Gobierno de Sébastien Lecornu prioriza medidas orientadas a sostener la liquidez de las empresas y los sectores más expuestos.
Entre esas medidas, Bregeon mencionó la posibilidad de aplazar el pago de cotizaciones sociales e impuestos, así como facilitar instrumentos de financiación a corto plazo.
Estas declaraciones se producen tras los anuncios realizados la víspera por el Ejecutivo, que puso el foco en el apoyo a sectores como el transporte y la pesca.
Las medidas contemplan, entre otros puntos, diferir las cargas fiscales y sociales, así como préstamos específicos para afrontar tensiones de tesorería.
Asimismo, la ministra indicó que el Gobierno ha solicitado a las refinerías una evaluación urgente de su capacidad para incrementar la producción de productos refinados y tratar de mitigar así el impacto de la crisis en Oriente Medio.
Con información de EFE






