Un incendio destruyó un pabellón del templo Yongqing, en la ciudad de Zhangjiagang, provincia de Jiangsu, en el este de China.
El fuego comenzó en el pabellón Wenchang, una construcción de tres pisos de estilo tradicional, que quedó prácticamente reducida a su armazón de hormigón.
Las autoridades locales informaron que no se registraron heridos ni víctimas fatales y que el incendio no se propagó al bosque que rodea el monte Fenghuang, donde se ubica el complejo religioso.
En las últimas horas, el equipo de investigación del siniestro divulgó un comunicado en el que señaló que, según las pericias preliminares, el fuego se habría iniciado por el uso indebido de incienso y velas por parte de un visitante del templo.
Las autoridades indicaron además que las personas responsables serán sometidas a las sanciones correspondientes según las leyes y normas vigentes y que se tomarán medidas para revisar y reforzar la seguridad en el lugar, con el objetivo de evitar nuevos incidentes de este tipo.
Tras la difusión de videos en redes sociales, muchos usuarios vincularon el siniestro con la presunta antigüedad del templo, al que se le atribuían 1.500 años de historia y una relación directa con los célebres “cuatrocientos ochenta templos” de las dinastías del Sur, mencionados en un poema del escritor Du Mu.
Sin embargo, el comunicado oficial aclaró que todas las edificaciones del complejo de Yongqing son modernas, sin restos estructurales antiguos.
Además aclararon que el pabellón Wenchang incendiado fue construido en 2009 y no albergaba reliquias culturales en su interior.
El templo, en su configuración actual, no está vinculado a los templos de la época de las dinastías del Sur (420–589), pese a las referencias históricas citadas en algunas crónicas y comentarios.
De este modo, las autoridades buscaron desactivar la idea de una pérdida patrimonial irrecuperable, aunque remarcaron igualmente la gravedad del episodio.
Vía Agencias






