Un estudio reciente de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia reveló que el humo de los vapeadores puede provocar cáncer oral y de pulmón. El aerosol inhalado por los usuarios no es simple vapor de agua; contiene nicotina, derivados químicos y metales vaporizados que cumplen con casi diez de las características carcinógenas definidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La investigación determinó que entre los efectos más alarmantes detectados se encuentran el daño directo al ADN, la inflamación crónica y una reducción en la capacidad del sistema inmune para detectar células tumorales (inmunovigilancia).
Vale destacar que el análisis de muestras biológicas de usuarios vapeadores mostró que sus organismos habían absorbido compuestos procedentes de los cigarrillos electrónicos. En concreto, se detectaron nicotina y sus productos de descomposición en el cuerpo, así como metales con potencial cancerígeno. Estos se originan tanto en el elemento calefactor como en los compuestos orgánicos derivados de la vaporización de los líquidos electrónicos.
Además, la investigación identificó que el uso de los vapeadores provoca mutación en el ADN de la cavidad oral y los pulmones, así como alteraciones en biomarcadores críticos: cambios en la estructura celular que sirven como antesala al cáncer.
Los resultados fueron respaldados por experimentos en modelos animales, que confirmaron su hipótesis sobre los efectos dañinos del aerosol generado por los vapeadores.
Con información de VTV






