En respuesta directa a la reciente escalada de presión desde Washington, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, desestimó este miércoles la viabilidad de cualquier intervención extranjera destinada a instaurar una autoridad paralela en el país. El jefe de Estado aseveró que un gobierno que resultase de una imposición foránea sería efímero, sentenciando que «no duraría ni 47 horas».
Las declaraciones del líder oficialista surgen apenas un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenara un bloqueo naval contra los buques petroleros sancionados que operen en costas venezolanas, además de exigir la restitución de cargamentos de crudo que la Casa Blanca reclama como propios.
Durante un acto oficial transmitido por la señal del canal estatal VTV, Maduro condenó la estrategia norteamericana, acusando a Estados Unidos de intentar socavar la independencia nacional mediante una «pretensión guerrerista y colonialista» y una «inmensidad de las agresiones».
Para el mandatario, las acciones de bloqueo buscan desmantelar el Estado venezolano:
«La verdad ha sido desvelada. Se pretende en Venezuela un cambio de régimen para imponer un gobierno títere que no duraría ni 47 horas, que llegue a entregarle la Constitución, la soberanía y toda la riqueza y se convierta Venezuela en una colonia. Sencillamente eso no va a pasar nunca».
Llamado estratégico a la «unión perfecta» con Colombia
En un giro discursivo hacia la geopolítica regional, Maduro dirigió un mensaje específico a los estamentos militares y sociales de Colombia. El presidente venezolano instó a sus vecinos a conformar un bloque común para resistir lo que definió como «todo el mal que nos trata de hacer el imperio estadounidense hoy».
Apelando a la herencia histórica compartida, el gobernante exhortó:
«Los llamo a la unión perfecta con Venezuela para que nadie ose tocar la soberanía de nuestros países y para ejercer el dictamen de (Simón) Bolívar de unión permanente y de felicidad compartida».
Maduro profundizó en su llamado a la integración binacional como mecanismo de defensa, advirtiendo sobre las tácticas externas para fomentar la discordia entre ambas naciones:
«Hay una máxima de los imperios durante siglo (que) es divide y vencerás, y cuánto han hecho por dividirnos a Colombia de Venezuela, todos los días. Y la mayor garantía que tenemos de paz, estabilidad, respeto en el mundo, es la unión. Por eso mi llamado hoy con amor profundo de grancolombiano que me siento, al pueblo de a pie de Colombia, a sus movimientos sociales, a sus fuerzas políticas, a los militares de Colombia que conozco muy bien».
Ofensiva diplomática ante la ONU
El pronunciamiento presidencial se produjo tras una conversación telefónica de alto nivel con el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres. En dicho contacto, Maduro denunció el «asedio» sistemático contra Venezuela, situación que se ha agudizado tras la designación por parte de Estados Unidos del Gobierno venezolano como una «organización terrorista» y la implementación del cerco a su flota de hidrocarburos.
Como medida diplomática inmediata, el Ejecutivo venezolano ha formalizado la solicitud de una convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. Caracas busca que el organismo multilateral debata y adopte las «medidas necesarias» frente a lo que la Cancillería ha catalogado como una «agresión abierta y criminal» perpetrada por la administración estadounidense.
Con información de Sumarium






