Más de un millar de bomberos de los cerca de 3.700 que se encuentran este lunes desplegados en Portugal combaten un incendio rural en la localidad de Arganil (distrito de Coimbra) en una jornada en la que se prevé una bajada de temperaturas en prácticamente todo el territorio.
El comandante nacional de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) lusa, Mário Silvestre, explicó en una rueda de prensa que este es uno de los cinco grandes incendios que más preocupación les generan.
Silvestre precisó que el incendio registrado en Arganil, originado el pasado miércoles, se ha expandido a los municipios de Fundão y de Covilhã, «siendo un combate extremadamente difícil» por el viento y la orografía.
Según la web de la ANEPC, se encuentran en el terreno casi 1.200 efectivos, con casi 400 vehículos y 14 medios aéreos.
Además, un bombero murió este domingo tras sufrir un accidente de tráfico cuando se dirigía a combatir las llamas en Fundão.
Otros incendios que preocupan son los registrados en los municipios de Poiares (distrito de Coimbra), Sabugal (en Guarda, fronterizo con España), Mirandela (en Bragança, también fronteriza con España) y Tarouca (Viseu), precisó Silvestre.
Entre estos cuatro incendios hay desplegados 980 bomberos, 317 vehículos y 7 medios aéreos.
En total, esta jornada hay 37 incendios rurales en el país, combatidos por 3.700 efectivos, 1.200 medios terrestres y 21 medios aéreos.
Con información de EFE/Unión Radio






