La empresa japonesa Science está produciendo comercialmente su Mirai Ningen Sentakuki (la lavadora humana del futuro).
La cápsula, cuya fabricación llevó seis años, se venderá localmente por 60 millones de yenes, y a ese precio, se nota que no es una bañera cualquiera. Mide la biometría del usuario mediante un sensor que contacta con su espalda y personaliza la experiencia para que se centre tanto en el bienestar como en la higiene. Se proyectan imágenes personalizadas en las paredes interiores y el agua se ajusta en tiempo real según el estado de ánimo del usuario.
«La ‘Lavadora Humana del Futuro’ es una reproducción científica moderna de la Lavadora Humana, exhibida en la Expo de Osaka de 1970 y que se convirtió en un tema de moda, y está equipada con características aún más futuristas», escribió la compañía en su folleto de presentación . «El sensor instalado en la parte posterior mide los datos biométricos del bañista, como su frecuencia cardíaca, en tiempo real y, con base en estos datos, optimiza el entorno de baño para ofrecerle un espacio donde pueda relajarse y refrescarse. Se proyectan imágenes adaptadas al estado físico y mental del bañista, y se controla la intensidad del flujo de agua mientras se observa su reacción, creando una experiencia de baño más cómoda.
Los creadores señalaron que el proyecto se inspiró en el concepto de una maquina similar presentada en la Expo de Osaka de 1970. El prototipo causó tal impresión en el actual director de Science Inc., Yasuaki Aoyama, cuando era niño que decidió crear una versión mejorada.
La representante de la empresa, Sachiko Maekura, destacó que el nuevo producto no solo limpia la piel, «sino también el alma».
Según ella, los sensores integrados monitorean la frecuencia cardíaca del usuario y otros indicadores vitales de salud para garantizar que todo el proceso de lavado sea seguro y cómodo.
Solo se fabricarán 50 unidades, con un precio de 385.000 dólares.
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