La parroquia Carayaca inició la tercera edición de la Ruta del Nacimiento, un proyecto comunitario y educativo que este año integra 1.587 pesebres elaborados con materiales reciclados desde los hogares y centros educativos, con el propósito de fortalecer la unión familiar y preservar las tradiciones navideñas.
La iniciativa, que cumple tres años consecutivos, involucra a 20 instituciones educativas de la parroquia y forma parte del programa comunitario Huele a Navidad, enmarcado en la celebración de las Navidades Felices. Los nacimientos fueron realizados tanto en los hogares de los estudiantes como en los planteles, con la participación activa de familias, docentes y comunidades organizadas.
Denise Méndez, responsable de la Ruta del Nacimiento en la localidad, explicó que el proyecto surge como una experiencia de integración familiar. “Cada estudiante realizó su nacimiento junto a sus familiares, dejando a un lado el teléfono para compartir en casa. Es una forma de rescatar valores, tradiciones y el verdadero sentido de la Navidad”, afirmó durante la exhibición en la Plaza Bolívar de Carayaca.
Méndez precisó que en esta edición 2025 se alcanzó una participación récord, con 1.587 nacimientos elaborados con materiales de provecho, distribuidos en toda la parroquia. Indicó que la propuesta nació desde la comunidad y cuenta con el respaldo de las políticas regionales y nacionales orientadas a promover espacios de encuentro familiar durante la temporada decembrina.
Desde el ámbito educativo, la docente Angie Cruz, de la Escuela Básica Nacional El Pardillo de Carayaca, destacó el impacto positivo de la actividad en los niños y niñas. “Fue una experiencia armoniosa entre escuela, familia y comunidad. Los estudiantes participaron con entusiasmo y aprendieron el valor del pesebre como símbolo de unión y convivencia”, señaló.
Los protagonistas de la Ruta del Nacimiento también expresaron su emoción. María Fernández, estudiante de cuarto grado, comentó que “hacer el pesebre en mi casa fue muy bonito porque trabajé con mis papás y mis abuelos; usamos cartón y botellas y aprendí cómo nació el Niño Jesús”. Por su parte, José Luis Ramírez, alumno de quinto grado, dijo que “me gustó porque no usamos el teléfono y todos ayudamos. Mi parte favorita fue hacer las montañitas con papel y pintar las casitas”.
La Ruta del Nacimiento es una experiencia pedagógica y cultural que une creatividad, reciclaje y tradición, donde familias y escuelas se articulan para celebrar la Navidad desde el trabajo colectivo y el amor compartido.
Con información de Últimas Noticias






