Los condimentos son sustancias que se añaden a los alimentos para realzar o modificar su sabor, aroma o apariencia. Existen muchos tipos de condimentos; algunos, como la sal, la pimienta y otras especias, se añaden a la comida en estado natural, prácticamente inalterado. En cambio, otros, como el kétchup o la mostaza, son resultado de preparaciones más elaboradas.
No obstante, estos últimos condimentos pueden provocar graves problemas de salud si se consumen en exceso, ya que pueden contener grandes cantidades de sal y azúcar. Los especialistas alertan de qué condimentos pueden ser perjudiciales para nuestro cuerpo y proponen alternativas saludables.
El kétchup, uno de los condimentos más populares, contiene jarabe de maíz de alta fructosa, un edulcorante que puede causar daños en el corazón, el hígado, el páncreas, el cerebro y los riñones. Se estima que una persona puede consumir la mayor parte de la ingesta diaria recomendada de azúcar, alrededor de 30 gramos, a través del kétchup en una sola comida.
Este condimento presenta un alto contenido de grasas saturadas y calorías, lo que puede contribuir al aumento de peso y a la inflamación. Por si eso fuera poco, algunas mayonesas comerciales pueden contener azúcares añadidos y aditivos que influyen negativamente en la salud.
Al igual que el kétchup, la salsa de barbacoa está cargada de azúcar y jarabe de maíz de alta fructosa, y dos cucharadas de estas salsas pueden aportar hasta 16 gramos de azúcar.
Estos condimentos destacan por sus sabores intensos naturales gracias al uso de distintos tipos de pimientos picantes, por lo que no es necesario que se les agreguen azúcares o aditivos. Ludlam-Raine comenta que salsas como la tailandesa ‘sriracha’ o el tabasco son bajas en calorías y azúcares, además de que la capsaicina que contienen puede proporcionar antioxidantes. Sin embargo, advierte que el contenido de sal puede variar bastante entre marcas, y que una pequeña cantidad de estas salsas suele ser suficiente, especialmente si se tiene un intestino sensible.
Las salsas negras, como la inglesa y la de soya, pueden ser saludables dado a su bajo contenido en azúcares, grasas y calorías. Con respecto a la salsa de soya, esta puede contener antioxidantes y aminoácidos beneficiosos si se prepara de manera tradicional. A pesar de ello, Ludlam-Raine indica que ambas suelen tener un alto contenido de sal, lo que puede causar problemas cardiovasculares. Se recomienda buscar alternativas de estos condimentos bajas en sales o limitar su consumo.
Por otro lado, Ludlam-Raine subraya que los productos fermentados, como el ‘kimchi’, el chucrut o los tradicionales pepinillos encurtidos pueden ser beneficiosos para el cuerpo, ya que contienen bacterias que favorecen el intestino.
Con información de Agencias






