Las calles del pueblo de Santa Rosa dejaron de ser simples vías de tránsito para convertirse en lienzos que cuentan historias. Este fin de semana, el festival «Ciudad Mural» entregó oficialmente una colección de 17 murales que ahora adornan el corazón de este enclave religioso, transformando el paisaje urbano en una vibrante exposición de arte público.
Durante el recorrido inaugural, encabezado por el alcalde del municipio Iribarren, Yanys Agüero, y los organizadores del evento, se destacó que cada una de las piezas busca capturar la esencia de la identidad local. «En cada obra se siente el amor por nuestra idiosincrasia«, señalaron las autoridades, subrayando que este proyecto sirve como un prólogo visual para los miles de peregrinos que visitarán el pueblo en enero para el encuentro con la Divina Pastora.
La iniciativa no se limitó únicamente a la pintura. María Isabella Godoy, productora del festival, explicó que la jornada de cinco días integró una agenda cultural completa que incluyó conciertos, talleres de poesía, cine bajo las estrellas y degustaciones de productos locales como el cocuy.
Este enfoque multidisciplinario permitió que la comunidad no solo viera el cambio en sus paredes, sino que participara activamente en la creación de un nuevo espacio de encuentro. Con esta entrega, Santa Rosa reafirma su posición como un referente turístico y cultural, donde la fe religiosa y el arte contemporáneo ahora caminan de la mano.
Con información de El Impulso






