Tras 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 en Argentina, siete de cada diez argentinos tienen una visión negativa de la dictadura que se impuso tras esa acción militar, y que se extendió hasta 1983, y respalda los juicios por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante ese período, según una encuesta publicada este viernes.
El estudio ‘Miradas retrospectivas sobre la dictadura argentina: 50 años después’, elaborado por el observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), indica que la mayoría considera que no había motivos que justificaran el golpe de Estado, y el 39% identifica directamente a la Junta Militar como responsable del quiebre institucional.
“El golpe de 1976 y el proceso posterior aparecen hoy sin legitimidad social. Más allá de los debates políticos actuales circunstanciales, la evaluación social de la dictadura aparece bastante consolidada”, dijo a EFE el director de Pulsar UBA, Augusto Reina.
Pese al desmantelamiento de las políticas públicas de memoria, verdad y justicia desde el inicio del Gobierno del presidente Javier Milei, en diciembre de 2023, el análisis destaca que la experiencia argentina resulta singular en comparación con otros países que tuvieron regímenes autoritarios en la región y en el mundo.
“Argentina es uno de los pocos países donde la dictadura no solo fue juzgada judicialmente, sino también socialmente. En comparación con otros países, la experiencia argentina es particular: existe una memoria social bastante clara sobre la dictadura y una evaluación mayoritariamente negativa del período”, destaca Reina.
La investigación, realizada sobre una muestra nacional de 1.136 personas, revela un amplio respaldo a los procesos de justicia: alrededor del 70 % está “muy de acuerdo” con que el Estado continúe juzgando a los responsables de los crímenes cometidos durante la dictadura.
El estudio también evidencia que el 71 % de los encuestados conocen “mucho” o “algo” de lo ocurrido entre 1976 y 1983 en Argentina.
Así, las aulas aparecen como los principales espacios de transmisión de la memoria histórica: El 45 % de los encuestados señala que conoció lo ocurrido durante la dictadura principalmente en la escuela o la universidad.
Vía: EFE






