A menos de dos meses para el cierre de año, el servicio de transporte público en la región capital se encuentra en riesgo de paralización y sin repuesta de las autoridades, aseguran voceros del sector. El motivo central es el desfase entre la tarifa fijada el pasado mes de septiembre y la variación diaria del tipo de cambio oficial que impacta en el costo de los insumos y repuestos.
José Luis Trocel, presidente del Comando Intersindical del Transporte, fue enfático al señalar la incertidumbre sobre la continuidad del servicio hasta el cierre de 2025: “No está garantizado en su totalidad, por decirlo de alguna manera. El que logre sobrevivir de aquí a diciembre, trabajará, pero al que se le dañe la caja, listo, hasta ahí llegó”.
El dirigente sindical confirmó que, aunque hubo una reunión reciente con las autoridades, «no se llegó a nada» y no tienen «mucha esperanza» en un cambio inmediato. Por ahora, las acciones a seguir se están discutiendo a nivel de los estados. «En este momento no hay nada decidido», agregó.
Por su parte, Yelmira Jiménez, presidenta de la Asociación de Conductores La Voluntad de Gandhi de Caricuao, coincidió en la ausencia de comunicación efectiva: «Hasta el momento no hemos tenido ninguna respuesta a la solicitud o peticiones realizadas por parte de los transportistas, en cuanto a la problemática que estamos presentando con la devaluación diaria de la moneda”.
“La reunión que hicieron la semana pasada fue netamente de seguridad, pero nosotros solicitamos que se activen las mesas de trabajo que siempre se proponen en el Órgano Superior del Transporte, que están conformados por nuestros representantes”, detalló la dirigente.
Tarifa congelada y repuestos a «tasa euro»
La principal problemática, según voceros, es la devaluación de la moneda, que incide directamente en los costos operativos. En ese sentido, Trocel aseveró que los repuestos se están cobrando sin regulación oficial. “A cualquier tasa se le ocurra venden los repuestos. Los cobran como ellos consideren”.
Jiménez explicó el impacto directo en la flota. La tarifa se «congela», pero no así el precio de los insumos: «El precio cambia todos los días, ya ni siquiera están tomando la tasa del dólar del Banco Central de Venezuela para pagar los insumos y repuestos, ahora el pago lo exigen en tasa euro».
Asimismo, la dirigente explicó que esta diferencia en costos provoca que se estén «comenzando a paralizar vehículos» debido a que la flota es antigua y los ingresos solo alcanzan para la alimentación del conductor. Un ejemplo de la desregulación es el costo de un caucho: «125 dólares si lo pagas en divisas. Si lo vas a pagar en bolívares, tienes que pagarlo a 190 euros».
Los transportistas reiteran su solicitud: que el precio del pasaje se ancle a la moneda de mayor valor y que se actualice en un «tiempo prudencial» para evitar que esté «congelado por más de cinco meses».
«Hemos propuesto el bono de transporte, porque entendemos que los usuarios, que son los que hacen el pago, también les afecta. Y eso permite de alguna manera resarcir a las personas para que ellos nos puedan cancelar el monto del transporte que corresponde”, precisó.
A la crisis por repuestos y tarifas se suma el problema del combustible, que se distribuye de forma interdiaria, limitando la operatividad y generando grandes colas en las estaciones de servicio en horas pico. “Ese combustible que le otorgan a los transportistas no les da para trabajar todo el día, porque debe distribuirse para dos días. De 30 días al mes, solamente le dan 15 días y en muchas de las estaciones no hay abastecimiento los domingos. Por eso usted observa la problemática los lunes porque las unidades amanecen sin combustible”, añadió.
Con información de Bitácora Económica






