En el marco del 60.º aniversario del Acuerdo de Ginebra, el canciller venezolano, Yván Gil, reafirmó la postura de la nación de mantener una defensa «paciente, constante y firme» sobre el territorio Esequibo.
En ese sentido, reafirmó la voluntad del Gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo tras el secuestro de Nicolás Maduro el pasado mes de enero, de «seguir avanzando por la vía del entendimiento directo entre las partes».
«No hay ninguna tercera parte, ninguna corte, ningún arbitraje que solucione definitivamente esta controversia. No es posible, no es aplicable», agregó.
El martes, el Ejecutivo venezolano propuso a Guyana «entablar definitivamente una negociación de buena fe» para resolver la controversia, y reiteró que ese acuerdo «sepultó la discusión sobre la validez o invalidez del Laudo Arbitral de 1899 y estableció la obligación» de ambas naciones suramericanas de poner fin a la disputa mediante «un arreglo práctico y mutuamente aceptable».
La respuesta de Venezuela ante la CIJ sigue siendo de rechazo absoluto. Caracas sostiene que el Acuerdo de Ginebra dejó sin efecto el Laudo Arbitral de 1899, al que califican de nulo e írrito, y reiteró que no reconocerá la jurisdicción de la corte de La Haya. El conflicto entra así en una nueva fase de tensión diplomática, con una Venezuela que propone una «negociación de buena fe» mientras Guyana se aferra a la vía legal internacional.






