Las 15 víctimas mortales tras la colisión entre dos trenes ocurrida anoche en Indonesia son todas mujeres, pues viajaban en un vagón reservado para ellas -el último y más afectado por el impacto-, una medida contra el acoso implantada en el país hace más de una década.
«Vi a mujeres delante de mí corriendo y gritando, y entonces fue cuando levanté la vista y vi que un tren se acercaba por detrás. Después de ese momento, ya no me acuerdo de nada. Al rato, me desperté», dice a EFE Siti -pseudónimo, pues la mujer prefiere no revelar su identidad-, quien iba en el vagón siniestrado.
El accidente, que deja además 84 heridos, se produjo cuando un tren de cercanías procedente de Yakarta -en el que se encontraba el vagón femenino- fue golpeado por detrás por un tren de larga distancia alrededor de las 20.00 hora local del lunes (13.00 GMT), después de tener que parar al toparse con un taxi que por motivos desconocidos acabó en mitad de la vía, según medios locales y la compañía ferroviaria estatal KAI.
«Cuando me di cuenta de que no estaba atrapada al despertar, pude saltar a través de la ventana (…) y me di cuenta de que muchas mujeres estaban en mucho peor estado que yo», dice Siti a EFE aún desde el hospital, a donde fue trasladada para revisar y suturar una herida en su frente.
El director de la agencia indonesia de rescates (Basarnas), Mohammad Syaffi, explicó que las víctimas mortales -inicialmente hoy se informó de 14, cifra revisada a 15 esta tarde- fueron halladas en el vagón reservado para mujeres en el que se encontraban, durante una comparecencia recogida por la prensa local.
Con información de EFE






