Inicio Más Salud Masticar hielo puede afectar la salud bucal y la ingesta nutricional

Masticar hielo puede afectar la salud bucal y la ingesta nutricional

0
Foto: Archivo

Masticar hielo es una costumbre inofensiva para muchas personas que buscan refrescarse durante los días calurosos o simplemente que disfrutan de la sensación agradable al romper los cubos de hielo entre los dientes. Sin embargo, si el hábito se vuelve frecuente o se presenta como una necesidad urgente, entonces se podría estar ante una señal de que algo ocurre en el cuerpo.

El deseo intenso de comer hielo también es conocido como pagofagia y se suele asociar con una deficiencia de hierro, misma que puede presentarse con o sin anemia. Y aunque los expertos aún no comprenden del todo por qué existe esta relación, hay diferentes estudios que han observado cómo personas con bajos niveles de hierro han presentado una fuerte necesidad de masticar hielo.

Por otro lado, se conoció que, debido a que el hielo es una sustancia muy dura, puede llegar a desgastar progresivamente el esmalte de los dientes, lo que aumenta el riesgo de caries y provoca sensibilidad al consumir alimentos dulces, calientes o fríos.

La presión que se necesita para romper el hielo de manera constante también puede llegar a provocar fisuras, grietas o incluso fracturas en las piezas dentales. Si se tienen empastes, coronas, aparatos de ortodoncia o carillas, también es posible que estos elementos sufran daños o se desprendan.

Más allá de cuidar la salud bucal, el consumo excesivo de hielo puede llegar a afectar la alimentación y salud. En algunos casos, desarrollar una fuerte obsesión por masticar hielo puede llegar a disminuir el apetito o provocar que se sustituyan alimentos por este ingrediente, lo que afecta la ingesta nutricional. Incluso exponer el sistema digestivo a temperaturas frías de forma constante puede llegar a alterar sus procesos.

Con información de VTV