Los habitantes del municipio Revenga se unieron en una jornada de oración por el eterno descanso de las víctimas, por los heridos, damnificados y por la recuperación del país, tras el terremoto del pasado miércoles 24 de junio.
Las jornadas, marcadas por un profundo espíritu de unidad, se desarrollaron de manera complementaria en la localidad, logrando congregar a los habitantes por encima de denominaciones religiosas, unidos bajo una misma consigna de esperanza y solidaridad.
La movilización espiritual inició este miércoles en la Plaza Miranda de El Consejo, donde los pastores de la comunidad lideraron una concentración pública llena de cánticos de adoración y oraciones intercesoras por los equipos de rescate, el personal de salud y las familias damnificadas a nivel nacional. Los pastores manifestaron que, en momentos de quebranto, la fe debe salir al encuentro de su gente para declarar palabras de fortaleza sobre cada hogar venezolano, instando además a mantener activa la ayuda material para todos aquellos afectados por la tragedia.
Este mismo clamor tuvo lugar este jueves en la iglesia Nuestra Señora del Buen Consejo, donde la feligresía se congregó en una solemne eucaristía oficiada por el Padre Pedro Hurtado. El párroco centró su homilía en la resiliencia y el consuelo divino frente a las catástrofes naturales, ofreciendo el altar especialmente por el descanso eterno de los fallecidos a causa del violento movimiento telúrico y por la pronta recuperación de los heridos, recordando a los presentes que la reconstrucción del país no solo pasa por levantar el concreto caído, sino por sanar el corazón de un pueblo donde el dolor une, pero la fe mantiene en pie.
Al concluir la santa misa, la feligresía se acercó con devoción al altar para encender, una a una, velas blancas frente a la imagen de la Virgen de la Coromoto, patrona Nacional, elevando así sus plegarias por la paz y la esperanza de todo el pueblo venezolano.
Vía: Nota de prensa




