El Ejército israelí dijo este miércoles que no puede determinar quién mató al colono reservista durante el enfrentamiento con palestinos en Tell (Cisjordania), donde fallecieron también un soldado israelí y cuatro palestinos, y que sirvió de pretexto para una operación militar israelí a gran escala.
«No es posible establecer de manera concluyente la causa de la lesión mortal (…) Pudo haber muerto por disparos terroristas o por fuego incidental durante los esfuerzos por neutralizar a los terroristas. El asunto fue examinado minuciosamente durante la investigación, pero no se pudo llegar a una conclusión definitiva», detalla un comunicado castrense.
El texto también indica que el soldado muerto, Yuval Ezra, «se abalanzó» sobre un palestino que se hizo con un arma, que le «enfrentó a corta distancia y lo neutralizó», y asegura que Ezra murió «durante el enfrentamiento».
Según la investigación, la incursión de los colonos israelíes del asentamiento ilegal de Havat Gilad, muy próximo a Tell (gobernación de Nablus), se produjo de forma «no coordinada ni autorizada por las agencias de seguridad israelíes».
En general, los israelíes tienen prohibido adentrase a las Zonas A y B de Cisjordania ocupada, pero ciertos grupos promueven este tipo de incursiones para expandirse y reivindicar la presencia judía cerca de las aldeas y ciudades palestinas.
«Unas horas antes de que partieran, la Brigada de Samaria recibió información preliminar e intentó obtener detalles sobre la incursión», señala el informe.
Éste añade que se determinó, además, que tropas israelíes se unieron al grupo de «incursionistas» y que la brigada «continuó acompañándolos mientras se dispersaban por una amplia zona».
Centenares de detenidos, allanamientos y demoliciones
El enfrentamiento de Tell, ocurrido el pasado 24 de julio, supuso el pretexto para que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declarase lo que calificó como una «operación antiterrorista a gran escala» a lo largo de Cisjordania, que se debía prolongar durante semanas.
Esto se tradujo en más de un centenar de detenidos, allanamiento de decenas de viviendas palestinas, bloqueos y nuevos controles militares en carreteras, demoliciones y el compromiso de Netanyahu de legalizar nuevos asentamientos alrededor de Nablus.
Versiones enfrentadas de lo ocurrido
Según HRW, a primera hora de la mañana ese día, hasta 50 colonos acompañados de niños irrumpieron en Tell, atacaron viviendas palestinas y trataron de acceder a ellas. Los vecinos del lugar se defendieron y un colono armado disparó e hirió a al menos un palestino.
Entonces se produjo una retirada momentánea, de acuerdo a HRW, y media hora después los colonos regresaron a otra zona del pueblo acompañados por el Ejército israelí. Comenzó una pelea cuerpo a cuerpo entre colonos y palestinos (estos segundos desarmados) y, en medio del forcejeo, uno de los locales le arrebató el fusil al colono y lo mató.
Pero según la versión del Ejército israelí, el grupo de «senderistas» israelíes se adentró cerca de Tell y fueron recibidos con piedras.
Posteriormente, de acuerdo al Ejército, las tropas se unieron a los colonos en otro punto del municipio y, entonces, un «terrorista» despojó al colono fallecido de su arma y fue tiroteado hasta la muerte por Ezra, que perecería más tarde al recibir varios impactos de bala del palestino.
Asimismo, el grupo colonos y los soldados dispararon contra otros tres palestinos desarmados presentes en el lugar. Los cuatro muertos eran dos hermanos y dos primos de la misma familia.
Con información de EFE




