Un equipo de arqueólogos descubrió en Belfast, Irlanda del Norte, un círculo de piedras hasta ahora desconocido de al menos 4.000 años, datado en el Neolítico tardío o la Edad del Bronce temprana. “Muy probablemente” se usó para actividades rituales, según planteó la Universidad Queen’s, a cargo del hallazgo.
El hito ocurrió cerca del Anillo del Gigante (Giant’s Ring), en las afueras de la ciudad, en una excavación comunitaria que se desarrolla durante el mes de junio y que ya reveló piezas de interés pese a que todavía continúa.
La intervención está dirigida por Brian Sloan, de la Universidad Queen’s, y fue organizada por el Programa de Arqueología Comunitaria de Irlanda del Norte (CAPNI). El sitio llamó la atención del equipo después de revisar fotografías aéreas que mostraban marcas en los cultivos más extensas de lo que se creía.
En ese sentido, Sloan explicó que en la década de 1990 el arqueólogo de Queen’s Barrie Hartwell identificó un “Templo Neolítico” en Giant’s Ring. “Este incluía un gran círculo de madera con una plataforma interna para la excarnación. Se cree que se utilizaba para procesar cadáveres”, detalló.
Con esa referencia, el equipo volvió sobre el área y, a partir de nuevas imágenes, concluyó que el Complejo Ritual de Ballynahatty podía ser mayor que lo estimado. “Encontramos fotografías aéreas de la zona y observamos varias marcas en los cultivos, lo que sugería que el Complejo Ritual de Ballynahatty se extendía más de lo que pensábamos en un principio”, indicó Sloan.
A su vez, el arqueólogo repasó que decidieron profundizar el trabajo con participación local: “Decidimos indagar más a fondo y trabajar con voluntarios de la comunidad y escolares para intentar reconstruir la historia oculta de la zona”.
De acuerdo con Sloan, el yacimiento excavado “forma parte del complejo ritual de Ballynahatty”, descrito como “una colección de unos 50 monumentos arqueológicos conocidos o más” que se extiende “por el extremo sur de la cordillera de Malone”.
Por el momento, el equipo no encontró señales de que la zona intervenida esté vinculada con enterramientos. “Hemos descubierto que la marca en el cultivo parece ser un círculo de piedras que data del Neolítico tardío/Edad del Bronce temprana”, sostuvo Sloan.
El académico también señaló que el círculo fue alterado en el siglo XIX, cuando agricultores locales desmantelaron estructuras que dificultaban el trabajo en los campos. “Desafortunadamente, este fue alterado en el siglo XIX cuando los agricultores de la zona desmantelaron yacimientos que obstaculizaban las labores agrícolas”, apuntó el especialista.
Para los expertos, la función exacta de estos círculos de piedra sigue sin resolverse. Según los datos del estudio, su construcción implicaba un esfuerzo considerable, pero su uso continúa bajo debate: una posibilidad es que se emplearan para ceremonias religiosas y reuniones en momentos específicos del año.
Como antecedente, el equipo de científicos mencionó que algunos círculos de piedra presentan alineaciones celestes. Entre los casos citados figura Beaghmore, en el condado de Tyrone, donde esas disposiciones podrían haber funcionado como un calendario prehistórico.
Bajo estos preceptos, Sloan destacó el trabajo del grupo que participa en el terreno: “Ha sido fantástico trabajar junto a voluntarios de la comunidad y escolares para intentar reconstruir la historia que yace bajo nuestros pies. Han luchado contra fuertes lluvias y un sol abrasador durante las últimas semanas, y estamos encantados con lo que han ayudado a descubrir”.
El autor también relató uno de los hallazgos puntuales durante la excavación: un alumno llamado Harper, de la escuela primaria Finaghy, encontró una punta de flecha rota. “Es fantástico ver el entusiasmo de estos escolares, que podrían ser la próxima generación de arqueólogos”, celebró el científico.
Con información de Infobae




