Se logró la detección directa más lejana hasta la actualidad del gas neutro que conformó a las primeras galaxias formadas en el universo, lo cual fue concretado por un equipo internacional de científicos liderado, el cual publicó los resultados del análisis en The Astrophysical Journal.
Para lograrlo, el equipo apuntó el Gran Arreglo Milimétrico/submilimétrico de Atacama (ALMA), hacia la dirección de cuatro galaxias típicas observadas cuando el universo tenía una edad de entre 700 y 800 millones de años. La clave del éxito radicó en captar una señal emitida por los átomos de oxígeno neutro, que actúa como un trazador inequívoco del gas que incentiva la formación de las estrellas.
“Este análisis desbloquea el enorme valor de las observaciones ya existentes, permitiendo usarlas como una sonda fiable del gas neutro en el universo primitivo”, explicó el investigador principal del estudio, Yoshinobu Fudamoto.
Para asegurar que la señal procedía exclusivamente de los cúmulos originadores de estrellas, el equipo combinó los datos de ALMA con observaciones del JWST y analizó de forma complementaria la línea de emisión que solo se genera en presencia de gas ionizado.
Al comprobar que esta última señal era extremadamente débil o inexistente en las cuatro galaxias, los científicos pudieron confirmar que la inmensa mayoría de la emisión captada correspondía, efectivamente, a gas neutro.
Este hallazgo no solo resuelve un problema técnico de la astrofísica observacional, sino que establece las bases para los próximos grandes registros de galaxias lejanas. El éxito de la metodología demuestra el potencial de combinar la sensibilidad milimétrica de ALMA con la agudeza óptica e infrarroja del espacio.
De cara al futuro, el equipo ya planea expandir estas observaciones a una muestra mucho más amplia de objetos celestes. El objetivo principal es trazar la evolución del gas cósmico.
“Queremos construir una imagen exhaustiva de cómo las galaxias se formaron y evolucionaron desde el amanecer cósmico hasta el día de hoy”, concluye Fudamoto. “La investigación básica de este tipo responde a una de las preguntas más fundamentales de la humanidad: cómo el universo, y nuestra propia Vía Láctea, llegaron a ser lo que son hoy”.
Con información de VTV




