En una reunión de emergencia convocada este martes, el Ejecutivo nacional y los principales gremios del comercio, la hotelería y la industria sellaron un compromiso histórico para racionar voluntariamente el consumo de luz.
La decisión, que afectará a centros comerciales, cadenas de supermercados y plantas productivas, responde al doble golpe que sufre el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), los daños estructurales dejados por el reciente terremoto y la abrasadora temperatura que anticipa el fenómeno «Superniño».
El acuerdo, alcanzado tras varias horas de diálogo en el Ministerio de Industria, establece un riguroso plan de autogestión que incluye la reducción del uso de aire acondicionado, el apagado programado de escaleras mecánicas y ascensores, y la obligación de activar plantas de emergencia propias en la Gran Caracas para inyectar megavatios a la red y aliviar la sobrecarga.
Fuentes del sector privado calificaron la medida como «dolorosa pero necesaria«, mientras que desde el Gobierno se advirtió que el plan se mantendrá vigente hasta que se concrete la ansiada recuperación de 600 MW en la unidad 6 de Planta Centro, prevista para el 1 de octubre.
El presidente de Conindustria, Tito López, destacó que el 69% de las empresas ya generan su propia electricidad y no descartó que las plantas más grandes puedan llegar a exportar excedentes a otras regiones.
El encuentro contó con la participación activa de la Fanb, Pdvsa y Corpoelec, en un intento por blindar al sistema ante un eventual colapso en plena temporada de alto consumo.
Con información de Sumarium




