Cómo cuidar la garganta irritada

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Foto: Archivo

¿Has notado picores o una sensación de ardor en la garganta? Si es así, es muy posible que se encuentre irritada. La garganta es una zona bastante susceptible a secarse e irritarse, pues son muchas las causas y también los factores que pueden dañarla, como los cambios de temperatura, dormir con la boca abierta, las infecciones, las alergias y la exposición a sustancias irritantes, entre otros. Una vez empiezas a notar los síntomas de esta afección, seguramente, te preguntarás cómo cuidar la garganta irritada para recuperarte cuanto antes.

Cuidar la garganta irritada: recomendaciones básicas

La irritación de garganta es una afección que se puede producir por diferentes razones como tener una infección respiratoria, la exposición a elementos alérgenos y/o irritantes, como el humo del tabaco y los cambios bruscos de temperatura, entre otras causas. Además de esa sensación de quemazón, este malestar puede provocar otros síntomas como dificultad para tragar, dolor de garganta, picores y carraspera.

Aunque esta condición suele desaparecer con el paso de los días, es importante que aliviemos estas molestias con una serie de cuidados para la irritación de garganta. Por ello, a continuación damos una serie de recomendaciones:

  • Descansa todo lo que puedas: el reposo es muy importante para que nuestro sistema inmunitario pueda combatir este tipo de afecciones, especialmente si presentas otros síntomas como fiebre.
  • Abriga tu garganta: es importante que no expongas tu garganta si las temperaturas son bajas, ya que lo único que conseguirás es empeorar. Por tanto, es aconsejable que te pongas una bufanda o un pañuelo en esta zona para mantener una temperatura cálida.
  • Respira por la nariz: muchas veces la irritación de garganta se debe a que tendemos a respirar por la boca. Si ya tienes este tipo de malestar es recomendable que intentes respirar por la nariz porque, además de filtrar algunos agentes irritantes, también consigue calentar el aire.
  • Bebe mucha agua: la falta de hidratación favorece la resequedad y que esta afección empeore. Por ello, es importante que te mantengas hidratado tomando mucha agua al día y algunas bebidas tibias, como tés, infusiones o caldos.

Con información de 800 Noticias