La meta del gobierno es entregar 4.000 viviendas para diciembre y en 2027 alcanzar las 10.000 asignadas a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV). Estas obras no fueron culminadas durante la admiración de Nicolás Maduro, lo que sumaría esfuerzo para atender a las más de 20.000 familias damnificadas tras el doblete sísmico del pasado 24 de junio.
El arquitecto y director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), José Humberto Gómez, y el ingeniero civil, especialista en estructuras y patólogo estructural en acero y concentro armado, Renzo Pezua, coinciden en que se requieren mínimo dos años para lograr la construcción 20.000 viviendas. «Creo que es un tiempo razonable para pensar que estas nuevas 20.000 viviendas puedan estar disponibles para los damnificados», dijo Gómez.
Considera que lo que está ocurriendo es una extensión de lo fue hace años la GMVV durante el gobierno de Hugo Chávez. «Ahora cobra más sentido o al menos adquiere un sentido de emergencia, porque tienes una gran cantidad de damnificados, de personas que perdieron su vivienda» y es necesario que se aceleren los procesos de construcción de viviendas en el país.
«Leyendo por encima los lineamientos generales del plan, en general estoy de acuerdo con se acelere la construcción de viviendas, que exista un plan de créditos y subsidios me parece necesario, porque las personas que perdieron su vivienda lo perdieron todo. Vamos a suponer que quedaron con sus fondos en cero y el poco ahorro que podían tener probablemente lo han gastado en insumos para sobrevivir», expresó el arquitecto y profesor universitario.
Otro factor en el que está de acuerdo es incentivar un plan de créditos hipotecarios ajustado a los precios actuales del mercado, «dándole suficientes años al afectado para que pueda saldar la deuda, me parece apropiado».
El pasado 4 de julio, la presidente encargada Delcy Rodríguez aprobó el inicio de un plan de subsidio de hasta 80% en la cartera de créditos hipotecarios destinada a la reparación y adquisición de viviendas.
La estrategia del Ejecutivo nacional en materia de vivienda contempla el uso de recursos de la banca para facilitar soluciones habitacionales. El origen de los fondos proviene de capitales retenidos en el exterior.
Hacen falta ingenieros civiles
Renzo Pezua también destaca que tardarían entre dos y tres años construir más de 20.000 viviendas en Venezuela y resalta que el problema se centra en que «no hay la cantidad de ingenieros» suficientes en el país, producto de la diáspora venezolana y la poca cantidad de estudiantes universitarios en la carrera de ingeniería civil.
Explicó que esta es la razón por la que «están buscando ingenieros de otros países del mundo para ayudarnos y poder hacerlo en la brevedad posible».
A su criterio, en los últimos 27 años Venezuela ha vivido una «degradación» de la ingeniería civil y «lamentablemente se metió un chip a la población de que los ingenieros no servimos para nada, que cualquier obrero que esté montado en un cerro en Caracas construye mejor que nosotros».
Esto, según el también miembro actual del núcleo de Decano de Ingeniería de la OPSU, se debe a la falta de planificación, por lo que considera que Delcy Rodríguez debe generar «armonía y reconciliación» con todos los ingenieros venezolanos, tomando en cuenta que Venezuela es un país sísmico.
También hizo un llamado al Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) y a la Comisión Presidencial de Habitabilidad para remunerar el trabajo de los ingenieros que participen en las inspecciones y construcción de las edificaciones.
Tomando en cuenta otros desastres naturales
El ingeniero y profesor de la UCAB, Angelo Marinilli, indicó que no conoce a profundidad el plan de viviendas que ejecuta el Ejecutivo, pero recalcó que ante la necesidad tanto de reparar como construir nuevas viviendas en el país es clave que las obras se realicen tomando en cuenta la posibilidad de nuevos desastres naturales.
«Ambas actividades deben tener como prioridad la seguridad de las personas, por lo que deben estar debidamente sustentadas por proyectos que tomen en cuenta las amenazas naturales (terremotos, vaguadas, etc.) y ser realizadas por personal competente en la materia»,
Mercado secundario
Adicional al subsidio aprobado por el Estado para la compra de viviendas en el sector privado, la Asamblea Nacional avanzó en la sanción de la Ley del Régimen Especial de Arrendamiento de Inmuebles Destinados a Vivienda.
Esta normativa busca incentivar la oferta de inmuebles y dinamizar el sector inmobiliario nacional para ayudar a la población a satisfacer su derecho a la vivienda, estableciendo un marco jurídico diferenciado para las nuevas relaciones de alquiler.
Para el director de la Escuela de Arquitectura de la UCAB, que se abra la oportunidad de ir al mercado secundario tanto para alquiler como comprar de viviendas en el sector privado es otra opción pertinente en el plan de viviendas del Estado.
«Ahí entendemos que hay muchas viviendas disponibles para alquiler. Creo que allí lo que hace falta es un marco jurídico que dé garantías a ambas partes, sobre todo al arrendador. Eso puede motivar e incentivar la puesta en alquiler de miles de viviendas que probablemente están vacías y disponibles para una situación como la que estamos viviendo», sostuvo Gómez.
Sin embargo, apuntó que el tema de alquiler no soluciona de fondo el problema habitacional tras el fenómeno natural que ocurrió en Venezuela e impactó principal en La Guaira y el Área Metropolitana de Caracas. Pero considera que puede ser una opción transitoria mientras que reconstruyen las zonas afectadas.
«Trayendo a la memoria lo que pasó en 1999 (la tragedia de Vargas) puede que exista un mercado secundario muy amplio, pero es un mercado secundario diseminado por todo el territorio nacional. Las personas que viven o vivieron en La Guaira probablemente aspiran a mantenerse allí, en su tierra, por los afectos, por los arraigos, por las emociones», comentó el experto.
Recordó que esa época también hubo muchos damnificados trasladados hacia otras zonas del país y con el tiempo retornaron a La Guaira. «Lo que me hace pensar que si bien te puedes apoyar en el mercado secundario, podría ser en todo caso para algunos una medida transitoria mientras esperan las nuevas unidades de vivienda que les permita volver a su lugar de origen».
Reconstrucción de La Guaira
Delcy Rodríguez oficializó el martes 7 de julio -13 días después del doble terremoto- la activación de la Gran Misión Venezuela Renace e informó que solicitó la ayuda a países sísmicos como Perú, Japón y Chile para traer especialistas que participen en la construcción de las nuevas viviendas en el país.
La idea es incorporar nuevas normativas técnicas y protocolos sismorresistentes en la construcción de las futuras viviendas en Venezuela, tomando en cuenta que es un país sísmico.
De hecho, la firma global de ingeniería estructural y gestión de riesgos Miyamoto International está entre las responsables de la reconstrucción y el plan de habitabilidad de La Guaira, bajo la supervisión de Estados Unidos y con la capacitación de 100 ingenieros venezolanos que se ya preparan para estos trabajos, según informaron fuentes involucradas en el proyecto.
Renzo Pezua aseguró que reconstruir a nivel habitacional La Guaira «me parece descabellado», por lo que sugiere que se debería cambiar el plan de reconstrucción y dejar el estado como un sitio netamente turístico.
«Hacer un gran balneario, reforzar, poner bonito los edificios por supuesto que quedaron con fallas leves, ayudar a la gente que esté allí, pero reconstruir otra vez La Guaira me parece descabellado. Ya tuvimos dos tragedias, 1999 y 2026. Ya muchos estudios han negado la existencia de que pueda haber viviendas de gran tamaño justamente en La Guaira», advirtió el especialista en estructuras.
En su opinión, la construcción de viviendas pequeñas de un solo piso también representa un peligro. «Es seguir fomentando a que pueda haber otra vez un deslave en La Guaira, que ya sabemos que es una bomba de tiempo».
Pezua destacó que las Venezuela cuenta con una gran cantidad de zonas que no representan un problema a nivel de fallas sísmicas, las cuales se pueden utilizar para desarrollar nuevas construcciones.
Insistió que en La Guaira se puede hacer «un gran balneario bello y hermoso, donde todos los caraqueños podamos ir a disfrutar de la playa y retornar a sus hogares».
Alertó que la tendencia en este momento geológica en el mundo «es de crecimiento de los eventos sísmicos y a magnitudes nunca vistas», lo que pudiera indicar que dentro de 40 años puede ocurrir una tragedia peor en el eje costero del litoral central.
En ese sentido, recomendó al gobierno encargado buscar profesionales expertos que «hagan un verdadero trabajo de reconstrucción de toda Caracas y parte del país: La Guaira, Carabobo, Aragua».
También pidió que las construcciones se ejecuten sin centralización política y que las tomas de decisiones se realicen de manera objetiva, adecuadas a las necesidades de los terrenos y zonas desarrollar nuevas obras de infraestructuras.
«No podemos seguir construyendo como tontos encima de suelos aluvionales, haciendo las estructuras sumamente costosas y poco probables de que en un próximo terremoto sigan en pie», puntualizó el Pezua.
Con informador de Bitácora Economica




