El Parlamento Europeo dio su visto bueno a la que será la primera ley europea de bienestar para perros y gatos, el cual prohíbe, entre otras cosas, acciones como las de cortar la cola o las orejas a los caninos.
Y es que estas costumbres, denominadas otectomía (corte de orejas) y caudectomía (corte de cola) tienen orígenes más que estéticos o tradicionales y constituyen una forma de maltrato hacia los animales.
Entre las razas a las que se acostumbra a realizar la otectomía se encuentran: doberman pinscher, pitbull terrier americano, bóxer, dogo argentino y gran danés.
Las razas a las que se les practica la caudectomía son: doberman, rottweiler, cocker spaniel, schnauzer, yorkshire terrier y antiguo pastor inglés.
En el caso de los gatos, la cola no suele cortarse por motivos estéticos, mientras que las orejas se cortan solo a gatos en situación de calle cuando son esterilizados. Esto tiene como fin evitar que el animal pueda ser capturado nuevamente.
Consecuencias.
El principal motivo para evitar cortar las orejas o la cola a los animales es porque es una mutilación innecesaria que les causa dolor, afecta su salud y daña su capacidad de comunicarse.
Para un perro o un gato, mover la cola indica alegría, miedo, sumisión o alerta. La posición de las orejas permiten saber si un perro está relajado, curioso o agresivo.
Al cortar la cola, el can pierde su principal herramienta para interactuar con otros perros, lo que puede generar malentendidos y peleas con otros pares. Esto también afecta la agilidad.
La cola ayuda al perro a mantener el equilibrio cuando corre, gira bruscamente o salta. En el agua, muchos perros la utilizan para impulsarse y maniobrar. Eliminarla es restarle precisión y destreza física.
Asimismo, aunque se realice a los pocos días de vida bajo la falsa creencia de que el cachorro no siente, el sistema nervioso ya está desarrollado.
Al cortar huesos, cartílagos, nervios y vasos sanguíneos, existe el riesgo de que se formen neuromas, que son crecimientos anormales de tejido que causan dolor crónico durante toda la vida del animal.
A menudo se argumenta que se hace para prevenir infecciones de oído o heridas en la cola, pero no existen beneficios de salud para esto.
Con información de ÚN






