Si estás en busca de una aventura que te reconecte con la naturaleza, el Parque Cueva de la Quebrada del Toro, ubicado en Falcón al sur de Santa Ana de Coro, es una opción muy refrescante en esta temporada de altas temperaturas. Su río subterráneo, con un embalse de unos 500 metros de longitud, hace mágica la experiencia en la que respiras aire fresco y entras en contacto con un ecosistema montañoso. Ubicado en el municipio Unión del estado Falcón, pertenece a una zona declarada Parque Nacional el 21 de mayo de 1969 y se llega por la carretera Coro-Churuguara, en el tramo de Santa Cruz de Bucaral y La Taza. Está a unos 800 metros sobre el nivel del mar.
Desde El Charo, localidad de Santa Cruz de Bucaral, aproximadamente a 15 minutos de la zona en el municipio Unión, Sierra de Falcón, hasta la entrada del parque hay unos 40 minutos.
El acceso solo se puede hacer en rústico o motos. Esta travesía se caracteriza por una amplia gama de vegetación boscosa, camino de tierra y paisajes únicos con pozos de agua cristalina. Su entrada está marcada por un puesto de guardaparques que de forma permanente pernocta en el lugar para dar la bienvenida a los visitantes e informar sobre las actividades permitidas, entre ellas, excursionismo, investigación científica, campamento y paseos. Los guardaparques recomiendan hacer la visita de 6 am a 12 del mediodía por ser el tiempo de mayor esplendor, tanto de temperaturas como de flora e iluminación natural.
Su vegetación es propia del clima montañoso.
Recorrido de encanto.
Luego de un camino verde con espesos árboles y múltiples especies, se devela una formación rocosa con una gran boca, que cautiva a los visitantes por lo misterioso; podría ser el indicio de vida de hace millones de años que sirvió de caverna para el refugio. Al entrar, los sonidos de aves, murciélagos, grillos y otras especies componen una melodía que motiva a seguir adelante para descubrir qué esconde este espectacular lugar entre sus túneles que se observan a simple vista.
Mientras se avanza, el espacio de 20 metros de altura se reduce hasta presentar frente a sus ojos un río llamado El Toro, por el afluente que lo alimenta y que se cruza con el río El Tocuyo, de aguas frías y profundas que pueden ser exploradas en pequeños botes o tripas. Esta belleza es la guarida de la más amplia diversidad de guácharos de Sudamérica, además de cachicamos, zorros, araguatos, lapas, dantas, ardillas voladoras, murciélagos, monos capuchinos y el cunaguaro.
A la entrada se encuentra el puesto de guardaparques.
En la cúspide hay un paso natural llamado Puente de Piedra, donde está La Cima Elda y dos grandes cráteres de nombres Hernández y Antonio José López.
No debe faltar. Hacer esta excursión requiere llevar hidratación y alimentos ligeros, agua y frutas, porque no hay quioscos dentro del Parque Nacional. Mucho repelente para ahuyentar a los mosquitos y evitar las picadas. Atuendo acorde, como franelas de mangas largas y pantalones deportivos. Zapatos cómodos porque el recorrido se realiza principalmente a pie. Llevar botiquín de primeros auxilios por cualquier emergencia.
Atender las reglas de Inparques y cumplir con las normas establecidas, entre ellas llevarse su basura.
Cómo llegar
Desde Coro, tomar la carretera vía Churuguara, pasar Santa Cruz de Bucaral y llegar al sector La Taza. De allí acceder en rústico o moto. Recomendable contactar guías.
Hospedaje
Puede hacer pernocta en campamentos organizados y permisados por Inparques.
Con información de ÚN


