La prevalencia de la miopía crece a un ritmo tan acelerado que los especialistas ya hablan de una epidemia global. Para el año 2050, las proyecciones indican que casi la mitad de la población mundial podría padecer este defecto visual, con cifras especialmente alarmantes en la población infantil y adolescente.
Este preocupante escenario, impulsado por el creciente tiempo que los niños pasan en interiores y frente a pantallas, ha llevado a la comunidad científica a buscar respuestas más allá de los factores genéticos.
Ahora, un innovador estudio publicado en la revista Cell Reports Medicine ofrece una pista novedosa. La investigación, liderada por científicos del Hospital Infantil de Cincinnati y la Universidad de Alabama en Birmingham, sugiere que el problema no es solo la falta de luz solar en general, sino la ausencia de una longitud de onda muy específica en los espacios cerrados: la luz índigo.
Este hallazgo podría cambiar la forma en que se concibe la prevención de la miopía en los niños y apunta a una solución que podría integrarse en el propio diseño de los hogares y las aulas.
Los expertos llevan años observando que la vida moderna en interiores, donde la gente pasa aproximadamente el 86 por ciento de su tiempo, ha modificado el entorno lumínico de manera radical.
Por su parte, la luz solar es un espectro completo de colores, mientras que la iluminación LED blanca estándar que se usa en la mayoría de los hogares y colegios tiene un espectro mucho más limitado. Este desajuste, según la nueva investigación, es fundamental.
No ocurre de esa forma con la luz índigo, que se encuentra en el rango de 419 a 446 nanómetros y es abundante en la luz del sol pero prácticamente inexistente en las bombillas convencionales, que suelen emitir más luz en el rango de los 450 nanómetros y otras longitudes de onda más largas.
El estudio se realizó con tupayas, unos pequeños mamíferos con un sistema visual muy similar al de los humanos. Los investigadores indujeron miopía en un ojo de los animales, replicando el proceso de alargamiento anormal del globo ocular que causa la enfermedad.
Con información de VTV




