El 64 % de los adolescentes varones irlandeses ve pornografía

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Foto: Archivo

Un estudio sobre el uso de pornografía en internet reveló este viernes que casi dos de cada tres adolescentes (el 64 %) ve pornografía en internet en Irlanda, frente al 13 % de las adolescentes.

Según el análisis del Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas (ESRI), estas cifras son similares a las de otros países del entorno, si bien detectó diferencias al examinar la condición socioeconómica de los jóvenes.

El estudio, efectuado entre 4.500 personas justo antes de cumplir los 20 años de edad, indicó que los varones de entornos favorecidos tienen más probabilidades de acceder a material pornográfico.

Por contra, el origen social de las mujeres apenas tiene impacto en sus hábitos de uso de pornografía ‘online’, apuntó la investigación de ESRI.

Asimismo, los jóvenes procedentes de familias monoparentales tienen menos probabilidades de ver pornografía frente aquellos de unidades consideradas como tradicionales, mientras que las tasas de uso son más altas entre las chicas jóvenes de entornos monoparentales respecto a su grupo opuesto.

En general, destacó el estudio, el acceso a pornografía es menor entre los jóvenes, ya sean chicos o chicas, que se declaran religiosos y tienen un mayor control parental de comportamientos durante la adolescencia.

La investigación también constató que los individuos del colectivo LGBTQ+, en especial las mujeres, tienen más probabilidades de acceder a pornografía porque, según los expertos, buscan información al carecer de contactos con otros miembros de este grupo en su etapa formativa.

El trabajo señaló, además, que es «mucho menos probable» que los usuarios varones de pornografía utilicen condones con «regularidad».

«La literatura internacional sugiere que hay un guion sexual, por así decirlo, con el que los jóvenes modelan su comportamiento sexual a partir de la pornografía que típicamente retrata sexo sin condón, y esto es muy preocupante, obviamente por razones de salud, embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual», explicó Emer Smyth, una de las autoras.

Con información de EFE