La evolución de la salud tras el diagnóstico de diabetes tipo 2 varía notablemente en función del sexo y la edad, según una investigación que ha visto que las mujeres tienen más tendencia a desarrollar depresión y los hombres, en cambio, complicaciones cardiovasculares y renales.
La diabetes tipo 2 es un trastorno metabólico debido a la resistencia a la insulina o a una producción insuficiente de esta. Afecta a unos 536,6 millones de personas de entre 20 y 79 años (el 10,5 % de la población mundial) y está previsto que esa cifra suba.
La asociación entre este tipo de diabetes y las enfermedades cardiovasculares, la insuficiencia renal y los trastornos mentales está bien descrita por la ciencia, pero hasta ahora no se había indagado en las diferencias por sexo y edad, como hace esta investigación recogida en la revista PLOS Medicine.
Los científicos, afiliados a centros de investigación de Reino Unido, han analizado historiales médicos anónimos de 28.720 personas (62 % hombres y 48 % mujeres), que desarrollaron diabetes tipo 2 entre 2010 y 2020. Los pacientes fueron divididos en 3 grupos de edad: de 16 a 39 años, de 40 a 59, y de 60 años en adelante.
Aunque en los años posteriores al diagnóstico el 39% de los participantes sufrió al menos una complicación de salud significativa, el evento varió en función del sexo y la edad.
Las mujeres
En el caso de las mujeres, el 8,1 % desarrolló un trastorno de salud mental (especialmente ansiedad o depresión) tras el diagnóstico de diabetes tipo 2, en comparación con el 5,3 % de los hombres.
En su análisis, los autores citan de hecho un estudio realizado en España donde se constató que el 20,7% de las mujeres con diabetes tipo 2 presentaba depresión, frente al 7,57 % en los hombres.
En el caso de los hombres, el 8,4 % de los hombres fue diagnosticado con una enfermedad cardiovascular o renal (insuficiencia cardíaca, coronaria o enfermedad renal) como primera complicación directa tras el inicio de la diabetes tipo 2, en comparación con el 5,3 % de las mujeres.
Además, el estudio analizó la probabilidad de sufrir estas complicaciones cardio-renales en etapas posteriores de la trayectoria de la enfermedad, viendo que tras desarrollar hipertensión el 13,6% de los hombres acabó sufriendo una enfermedad cardiovascular o renal, en comparación con el 10,6% de las mujeres.
Al mismo tiempo, tras desarrollar un trastorno mental, el 8,3 % de los hombres progresó hacia una complicación cardiovascular o renal, frente al 6,1 % de las mujeres.
“Estos datos confirman que, a lo largo de las distintas trayectorias de la diabetes tipo 2, los hombres presentan una mayor vulnerabilidad y proporción de complicaciones cardiovasculares y renales que las mujeres”, señalan los autores.
Diferencias por edad
En cuanto a la edad, los investigadores han comprobado que las mujeres de 16 a 39 años presentan la probabilidad más alta de desarrollar ansiedad o depresión tras el diagnóstico en comparación con cualquier otro grupo de edad. Esa propensión disminuye gradualmente a medida que avanza la edad de diagnóstico.
Aunque los hombres sufren menos la enfermedad mental en comparación con las mujeres, los más jóvenes (16–39 años) también tienen una posibilidad mayor de experimentar ansiedad o depresión respecto a los hombres de más edad.
De hecho, las afecciones de salud mental son las que se presentan a la edad promedio más temprana en la trayectoria de la diabetes tipo 2 para ambos sexos (50 años en mujeres y 51 en hombres).
En el caso de la hipertensión, aunque es la complicación más frecuente tras el inicio de la diabetes tipo 2, su probabilidad de diagnóstico aumenta conforme envejecen los pacientes tanto en hombres como en mujeres.
La única excepción a este patrón inicial de hipertensión ocurre en las mujeres más jóvenes (16–39 años), para quienes el diagnóstico de salud mental representa una complicación inicial más prevalente que la hipertensión.
Las enfermedades cardiovasculares y renales se acrecientan en los mayores tras el diagnóstico de diabetes tipo 2. En los hombres mayores de 60 años, la probabilidad de sufrir estas afecciones es la complicación más dominante de todas, y lo hacen a una edad más temprana que las mujeres (60 años de media frente a 66).
En cuanto al impacto de la diabetes en la mortalidad prematura, la tasa aumenta en los pacientes diagnosticados a partir de los 60 años. Sin embargo, la combinación de diabetes tipo 2 y una condición de salud mental acelera la mortalidad prematura de forma drástica, provocando que los pacientes fallezcan a edades mucho más tempranas: 61 años en los hombres y 70 en las mujeres.
En el caso de las mujeres mayores de 60 años que sufren depresión como primera complicación tras la diabetes, la probabilidad de muerte durante los primeros 6 años es más alta que la de desarrollar cualquier otra complicación física
Los autores inciden en la necesidad de implementar estrategias médicas personalizadas que consideren la edad y el sexo para mejorar el manejo integral de la diabetes tipo 2.
Vía: EFE




